La Rioja

El enemigo colorado de la vid

Dos de los investigadores con unas hojas de vid afectadas por la araña roja. :: la rioja
Dos de los investigadores con unas hojas de vid afectadas por la araña roja. :: la rioja
  • Expertos de 13 países exponen los últimos avances para el control del ácaro mediante la búsqueda de los puntos débiles en su genoma

  • Logroño acoge un encuentro científico para combatir la plaga agrícola de la araña roja

Es tan pequeña como una comilla (') y, sin embargo, puede ocasionar estragos en los productos hortícolas, los frutales, los sembrados y, según se ha detectado recientemente, también en la vid.

La agresividad de la araña roja (Tetranychus urticae) preocupa al sector agrícola mundial y ocupa a los equipos internacionales de 13 países que, desde ayer y hasta mañana, presentan en Logroño los últimos avances para el control de esta plaga que ataca a más de 1.100 plantas diferentes y 150 cultivos a través del empleo de métodos medioambientalmente sostenibles, buscando los puntos débiles en su genoma.

El profesor visitante de la Universidad de La Rioja e investigador del Instituto de Ciencias de la Vid y el Vino, Miodrag Grbic (a su vez también organizador del encuentro científico), reconoció que el cambio climático está favoreciendo la propagación de este ácaro que, si bien aún no se ha localizado en La Rioja, sí que se ha encontrado en viñedos de Murcia una nueva cepa muy dañina.

«Queremos saber qué hay detrás por si algún día la tenemos aquí, para implementar métodos para el control», indicó Grbic al tiempo que aseguró que en la Universidad de La Rioja están abiertos a «cualquier colaboración» de los agricultores.

La araña roja se ha convertido en una de las plagas agrícolas más importantes a nivel mundial por su extraordinaria capacidad de desarrollo (especialmente en años muy secos y con temperaturas altas) y su insólita inmunidad a los plaguicidas. «Es una campeona en resistencia. Sólo tarda de dos a cuatro años en desarrollar una resistencia a un acaricida nuevo», explicó.

Este ácaro se alimenta de las hojas de las plantas, en las que deja unas marcas rojas. «Si tenemos una población importante, puede destruir el tejido de estas hojas, producir una defoliación y reducir el rendimiento de cualquier cultivo» entre un 10% y un 100%, precisó el impulsor del cónclave científico.

Señaló que a partir de secuenciar su genoma, en la Universidad de La Rioja quieren llevar a cabo un proyecto para profundizar en el conocimiento «de cómo la cepa hallada en Murcia se ha adaptado a la vid y cómo ha podido superar su defensa».

Por su parte, el jefe del equipo de Biotecnología del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario, José Luis Cenis, apuntó que, en cuanto que se trata de una araña tiene capacidad para producir seda, un biomaterial con el que, a medio plazo, ambicionan crear nanopartículas que «servirían para liberar fármacos en órganos humanos afectados» y que podrían aplicarse en tratamientos como la quimioterapia.