La Rioja

Piden 6 años de cárcel para los acusados de estafar más de 473.000 euros en Quel

  • Uno de los imputados se hizo pasar por trabajador de ING Direct y la otra simuló ser la responsable de una firma de gestión patrimonial inexistente

Seis años de cárcel para cada uno de los dos imputados, J.L.B. y O.H.R., y una indemnización de 473.891,88 euros a la que deberán sumar los interés legales. Esa es la petición que sostendrá hoy y mañana -fechas previstas para la celebración del juicio en la Audiencia Provincial- el Ministerio Fiscal, que acusa a los procesados de un delito continuado de estafa en concurso con otro de falsedad documental.

Los hechos que se juzgarán tuvieron lugar entre los años 2006 y 2009, periodo en el que los imputados, siempre presuntamente y según relata el escrito de acusación del fiscal, se hicieron pasar por un trabajador de la entidad financiera ING Direct y por la propietaria de una asesoría ficticia dedicada a la gestión de patrimonios mobiliarios e inmobiliarios para estafar a cuatro vecinos de Quel.

Por el importe, la estafa principal fue la que presuntamente sufrió un matrimonio al que, dice la Fiscalía, «en marzo del 2007 [...] les hicieron creer que el primero trabajaba para la entidad financiera ING Direct y que la segunda era propietaria de una asesoría, H&L BUSSINES, dedicada a la gestión de patrimonio mobiliario e inmobiliario». Así, paulatinamente, les convencieron para que «invirtieran sus ahorros en operaciones de la entidad ING Direct». Dice el fiscal que ni J.L.B. trabajaba para dicha entidad y que la supuesta asesoría nunca se había constituido.

Las víctimas, apunta el escrito de acusación, firmaron «varios contratos con la entidad ING Bank NV a instancias de J.L.B.» que les pidió que transfirieran el dinero a una cuenta que estaba a su nombre para así «operar más fácilmente». Con ese ardid, durante el mes de marzo hicieron transferencias por un importe total de 60.000 euros destinados, presuntamente, a un depósito a plazo fijo. De manera paralela, los acusados, que «con la finalidad de aparentar de forma fehaciente lo mencionado utilizaron documentación manipulada y falsificada con el membrete y los datos identificados de ING Direct», les convencieron para que transfirieran dinero a otra cuenta para invertir «en la compra de diferentes valores bursátiles y fondos de inversiones». De igual manera, «con la intención de que los acusados compraran acciones, participaciones en fondos de inversión, ampliaciones de capital y demás operaciones bursátiles», completaron otra veintena de transferencias hasta un total superior a los 441.000 euros. A mediados del 2009 las víctimas exigieron a los acusados la devolución del dinero.

Recibieron un primer pago de 3.962, 97 euros y en noviembre el acusado les entregó un cheque de 506.497,00 euros que resultó impagado y que les provocó unos costes de 15.191,91 euros. J.L.B. realizó un reconocimiento de deuda de 596.848,21 euros a favor de los perjudicados que, sin embargo, posteriormente negó haber firmado.

Antes de estos hechos los acusados, con similar argumentario, convencieron a otra vecina de Quel para que invirtiera con ellos sus ahorros en un supuesto plazo fijo de ING Direct. Así lo hizo y completó transferencias a las cuentas de los acusados por un importe de 15.500 euros. «Los acusados actuaron desde el principio con la intención de enriquecerse injustamente con el dinero obtenido», dice el fiscal, que explica que cuando la víctima intentó recuperar su dinero el acusado le entregó un cheque de 9.995 euros que resultó impagado y que ocasionó unos gastos de 229,85 euros.

Además, una cuarta vecina de Quel confió entre el 2006 y el 2007 a los acusados 28.800 euros (de los que consiguió recuperar 12.000) para invertirlos en un hipotético plazo fijo de ING Direct.