La Rioja

Eduardo Baamonde, en una imagen de archivo.
Eduardo Baamonde, en una imagen de archivo. / EL IDEAL DE GRANADA

«La agroalimentación debe ganar dimensión para explotar su enorme potencial exterior»

  • Eduardo Baamonde, Presidente de Cajamar Caja Rural

  • Baamonde participará el próximo día 28 en Logroño en el foro Futuro en Español, organizado por Vocento, a través de Diario LA RIOJA, y CAF

Logroño acogerá el próximo día 28 el foro Futuro en Español, que en esta ocasión reunirá a destacadas personalidades del mundo agroalimentario de España y de América Latina para debatir sobre la creación de riqueza y valor en este sector. En la jornada, organizada por Vocento a través de Diario LA RIOJA y CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) participará el presidente de Cajamar Caja Rural, Eduardo Baamonde.

-¿Qué potencial ve en el sector agroalimentario riojano?

-Una proyección internacional extraordinaria, sobre todo, en el sector del vino. Tratándose de productos de excelencia, estoy convencido de que la agroalimentación riojana tiene enormes oportunidades.

-Al margen del vino, la industria agroalimentaria riojana se caracteriza por su pequeña dimensión. ¿Qué pueden hacer esas empresas para internacionalizarse?

-Ese es el punto más débil de la industria agroalimentaria española, no sólo de la riojana. El sector necesitan mejorar su dimensión porque el mercado internacional no sólo es exportar: es implantarse en destino, conocer bien los canales de distribución... Ademas, hasta hace poco pensábamos sólo en la UE al hablar del mercado internacional. Sin embargo, hoy sabemos que las mejores oportunidades para el sector están en los países emergentes, Estados Unidos, Canadá o Méjico. Pero es que, también, los clientes exigen volúmenes y garantía de abastecimiento en periodos de tiempo continuados y largos. Por eso las empresas necesitan ganar dimensión.

-¿Es suficiente con la formación de cluster o alianzas?

-Son un primer paso, pero muchas veces sus integrantes se siguen viendo como competidores. Así que una vez ganada la confianza, que en mi opinión es lo mejor de los cluster, creo que hay que ir a unas alianzas más comprometidas y duraderas que no necesariamente significan fusiones empresariales, si no verse como socios.

-¿Cómo está el sector agroalimentario en materia de innovación?

-Ha avanzado muchísimo en productos y en procesos productivos, y está a la vanguardia desde el punto de vista de la competitividad internacional. Ahora lo que toca es intensificar la innovación en las últimas fases de la cadena agroalimentaria: la comercialización final y la diferenciación y la valorización de producto. En ese terreno es donde se debe buscar la competitividad y no en el precio, y para conseguirlo, la innovación juega un papel importantísimo.

-Cajamar, además de ser una banca cooperativa, es la primera entidad de España en financiación agroalimentaria. ¿Qué les diferencia del resto?

-Efectivamente tenemos una gran especialización en esta materia, tanto en la fase productiva (agricultores y ganaderos), como en la fase de transformación y comercialización. Como cooperativa, nuestra relación con cada cliente es la relación con un socio, mientras que en la banca tradicional se trata de una relación más de carácter mercantil. En nuestro caso, más que pedir una rentabilidad del capital social, nuestros socios lo que piden son servicios y asesoramiento. No nos mueve la obtención de beneficios para remunerar el capital si no, fundamentalmente, que nuestros clientes estén satisfechos y les demos unos servicios que ellos entienden necesarios.

-Y eso, ¿en qué se fundamenta?

-En que no nos limitamos a dar crédito si no que ponemos todo el énfasis en formar a nuestros socios que, a través de nuestros técnicos y de nuestros centros de experimentación (Valencia y Almería), reciben una tecnología que les permite desarrollarse. Este plus diferenciador respecto a otras entidades se ha ido inoculando en las zonas en las que nos hemos ido implantando y nuestro objetivo en La Rioja (en la actualidad, con oficinas en Logroño y en Calahorra) y en el resto del Valle del Ebro es seguir creciendo, con un compromiso total y absoluto con nuestros clientes y su desarrollo.

-Desarrollo que también se traduce en beneficio social para los territorios pues arraiga a la población.

-Sin lugar a dudas. La zona donde nacimos (Almería) era carne de emigración sin capacidad de desarrollo endógeno. Pero la transferencia de tecnologías y el asesoramiento a nuestros clientes permitió un auténtico milagro: el crecimiento económico de un sector claramente orientado al mercado exterior como es el del cultivo de hortalizas bajo plástico. Nuestros clientes, y así lo reconocen ellos, nunca hubieran llegado a lo que han logrado sin una entidad como la nuestra que confió plenamente en ellos.