La Rioja

El CEIP General Espartero pide alternativas «más adecuadas» que un polideportivo en uso

'Estancia' improvisada junto al colegio y al centro de salud. :: j. m.
'Estancia' improvisada junto al colegio y al centro de salud. :: j. m.
  • La Dirección del colegio y el AMPA creen que el Ayuntamiento, tras siete años, debe solucionar el problema de alojamiento

«Asumimos la situación desde el 2010 por la cercanía del centro a la estación y por la ausencia de un albergue con la capacidad suficiente, pero lo cierto es que un polideportivo con uso del colegio por la mañana y de Logroño Deporte por la tarde no es el lugar más adecuado para los propios temporeros». Tanto la Dirección del CEIP General Espartero como el AMPA creen que, tras siete años de dispositivo especial, el Ayuntamiento debe buscar alternativas más apropiadas para el alojamiento de quienes vienen al reclamo de la vendimia.

A lo largo de todo este tiempo, según reconocen, ha habido quejas al respecto, especialmente motivadas porque a las 7 de la mañana deben abandonar las instalaciones y, ante la ausencia de trabajo, se reparten como buenamente pueden por los alrededores, donde se tienden, desayunan y, en la mayoría de los casos, pasan el día.

«El polideportivo se limpia cada mañana al detalle y con esmero, y su ocupación nocturna no interfiere para nada en la actividad del centro, pero llegados a este punto no entiendo que se haya consolidado como albergue y que siempre tenga que ser este centro y no Agustinas o Adoratrices, por ejemplo», sentencia Clara Martínez, la directora, quien asegura que «el Ayuntamiento debe dar una respuesta». «Por lo demás no tenemos motivo para la queja, pues la dimensión humana se impone», sentencia.

En la misma línea se muestra la presidenta del AMPA, Henar Moreno, quien asegura «que nunca hemos sido alarmistas pues lo primero son los derechos humanos», pero cree que ya es hora de buscar una solución «estable» pues «el polideportivo solo cubre de 11 de la noche a 7 de la mañana dejándolos a la intemperie el resto de la jornada». Y es a partir de ahí donde, precisamente, nace el malestar vecinal.