La Rioja

Persiguiendo los restos franquistas

Persiguiendo los restos franquistas
  • Tricio y Arenzana de Arriba se unen a Logroño, ya denunciado por La Barranca, a los requerimientos para que cumplan la Ley de Memoria Histórica del abogado Eduardo Ranz

Tricio y Arenzana de Arriba se unen a Logroño, ya denunciado por La Barranca, a los requerimientos para que cumplan la Ley de Memoria Histórica del abogado Eduardo Ranz. El letrado madrileño ha realizado una nueva petición para 301 ayuntamientos y el Banco de España, que se suman a las 30 demandas ya en curso por mantener elementos de exaltación de la guerra civil y de la dictadura, según informa en su web eldiario.es.

Ranz explica que La ley de Memoria Histórica está cercano a cumplir los diez años (lo hará el año próximo) y considera que ya ha sido tiempo suficiente para que los ayuntamientos cumplan con ella. Por ello, añade, si ignoran el requerimiento solicitado, "se procederá a la interposición de la demanda contencioso administrativa" como ocurre con los otros 30 municipios que ya están señalados, entre los que se encuentra Logroño.

Según explica en el texto el abogado, existen "dos opciones", una es "dar cumplimiento" a la legislación existente "de forma inmediata" y otra, "dilatar y ser cómplices del golpe de Estado de 1936 contra la legalidad de la II República".

Las dos localidades riojanas ahora señaladas se suman a la demanda admitida a trámite en marzo por el Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de Logroño contra el Ayuntamiento de la capital riojana, presentada por la Asociación de la Preservación de la Memoria Histórica La Barranca por mantener calles y simbología exaltadora del franquismo y la dictadura, y que llegó llegó después del requerimiento de Ranz, especializado en esta área y Derechos Humanos, a la propia Administración local para el cumplimiento de la ley en junio de 2015y al que aún esperaban respuesta oficial a finales de febrero (cuando la asociación interpuso la demanda), lo que se entendía como silencio administrativo.

A finales de agosto y de forma sorpresiva, el equipo de Gobierno municipal decidió cambiar las placas de seis calles con denominaciones franquistas. El acuerdo de la Junta de Gobierno reflejaba el cambio del nombre de seis espacios públicos. En concreto, las calles Calvo Sotelo (que pasará a llamarse Presidente Leopoldo Calvo Sotelo); Capitán Cortés (será Beti Jai); Coronel Innerarity (Beata Mª Pilar Izquierdo); y Miguel Escalona (Rodrigo de Arriaga Mendo); la Plaza de Martín Ballesteros (Plaza Barrio de Ballesteros) y el Parque González Gallarza (Parque Gallarza).