La Rioja

La investigación apunta a un despiste del conductor en el accidente de Soria

La investigación apunta a un despiste del conductor en el accidente de Soria

  • Según la cadena SER en Soria, la investigación apunta a que el chofer clicaba los billetes de la última parada mientras conducía, y que se había agachado a recoger uno del suelo

Un despiste del conductor pudo ser la causa del accidente que el pasado 19 de septiembre tuvo lugar en Adradas y en el que murió una joven Logroñesa.

Según asegura la cadena Ser en Soria, el chofer de Alsa pudo "estar clicando los billetes de los pasajeros que habían subido en Almazán a la vez que conducía".

La desgracia llegó, siempre según este relato, cuando uno de esos billetes cayó al suelo. Entonces el conductor "lo habría recogido y, al incorporarse, no le habría dado tiempo a esquivar por completo al camión averiado, que viajaba a una velocidad muy reducida".

De hecho, según se publicó en los días siguientes, el conductor del caión estaba buscando un sitio para detenerse y el vehículo circulaba a 18 kilómetros por hora.

El accidente

El siniestro se produjo a las 17.15 horas en el punto kilométrico 24 de la autovía A-15, a la altura de la localidad de Adradas, entre Almazán y Medinaceli, en la provincia de Soria. El autobús salió de la estación de Logroño a las 15 horas con 47 pasajeros en dirección a Madrid, según confirmó la empresa que gestiona la línea regular, de los que cinco bajaron en la parada de Soria.

En el momento del accidente viajaban 45 pasajeros además del chófer, una ocupación elevada hasta el punto de que Alsa confirmó que el servicio tuvo que ser reforzado en Soria con un nuevo autobús, que iba por delante cuando sucedió el accidente, ante la demanda de viajeros.

El siniestro, según explicó en su momento la Subdelegación del Gobierno de Soria, se produjo por una colisión por alcance del autocar, en la parte frontal derecha, contra la trasera izquierda del camión.

El conductor del autocar tiene 52 años y es chófer desde los 25, por lo que tenía una acreditada experiencia. Trabajaba para la empresa Alsa desde el año 2008, según confirmaron fuentes de la empresa de transporte, y era habitual de la ruta que une Logroño con Madrid: «Pasó la revisión médica en abril, sin problema, y había respetado los tiempos de conducción y descanso en cumplimiento del servicio».