La Rioja

Del secuestro a la estafa virtual

Del secuestro a la estafa virtual
/ L.R.
  • «Me dijo que era un familiar que tengo en Chile y que tenía que embarcar en avión. Me volvió a llamar y me dijo que necesitaba 20.000 pesos», relata un logroñés al que intentaron timar

  • La Guardia Civil alerta del aumento de intentos de estafa en llamadas desde México

El teléfono fijo sonó a la hora de la siesta. Eran finales de septiembre. Alberto (nombre ficticio), aún somnoliento, miró el número. No lo conocía. Contestó. Al otro lado le saludó, muy educado, «una voz de hombre. No era una persona joven. Daba la sensación de que era bastante adulto», recuerda. La conversación comenzó de una manera extraña, pero acabó siendo muy familiar. «Me preguntó varias veces que si no le conocía. Le contestaba que no hasta que, de repente, quise reconocer la voz de un familiar que reside en Chile y con el que había estado este verano», explica Alberto. «¿Eres el tío Carlos?, le pregunté. Me dijo que claro que era el tío Carlos, que qué tal estaba, que cómo estábamos todos... Le pregunté que cómo estaba mi tía...». Y así, poco a poco, el delincuente, que llamaba desde Guadalajara (México), fue ganándose la confianza de Alberto y recopilando datos que reforzaban la veracidad de la historia.

Su interlocutor le dijo que estaba a punto de embarcar hacia Zaragoza, que si estaba cerca de su lugar de residencia, que podrían verse cuando llegara a España... «De repente me dijo que tenía que facturar, que le dejara mi teléfono móvil y que me volvía a llamar. Lo hice. Claro que pensaba que era mi tío».

Media hora después volvió a sonar el teléfono. La amabilidad continuaba pero el interlocutor le dijo que había surgido un problema, que le habían robado la cartera, que tenía que pagar para poder volar y que si le podía hacer una transferencia de unos 20.000 pesos (algo más de 900 euros). Alberto le cantó las cuarenta y le colgó. Entre una y otra llamada había enviado un 'whatsapp' a su prima chilena, que le dijo que todo era falso, que tuviera cuidado, que sonaba a estafa. No se equivocaba.

La Guardia Civil, en una nota de prensa, alertó ayer de que se ha detectado en La Rioja una nueva variante del 'secuestro virtual' en la que los delincuentes tratan de contactar con personas mayores «al ser más vulnerables» a las que «de forma educada» les hacen creer que son «un familiar, pariente o amigo», les dicen que han sufrido un accidente e intentan convencerles para «realizar una transferencia bancaria por importe de 1.500 euros». En La Rioja se han detectado al menos 6 casos y en ninguno de ellos las víctimas han pagado dinero alguno.

Originariamente los delincuentes -que llaman también desde cárceles de América Latina- hacían creer a las víctimas que habían secuestrado a un familiar. Eso es lo que, hace unos días, le sucedió a una madre logroñesa. Sonó el teléfono y al otro lado escuchó los gritos de un niño. Le dijeron que era su hijo, que lo tenían retenido y que tenía dos opciones: o pagaba un rescate o entregaban al menor a las mafias rusas para que traficaran con sus órganos. Tras el susto inicial consiguió contactar con su hijo que se encontraba en perfecto estado.