La Rioja

CONCILIA COMO PUEDAS

Algo se mueve. Al menos, entre bambalinas. Discretos contactos exploratorios entre Gobierno y Ciudadanos, primeros pasos hacia la aprobación del Presupuesto y, sorpresa, comisiones de investigación en el Parlamento; de momento, centradas en indagar sobre el ayer, siempre vano como avisó el poeta. Más sorpresas: mientras apuntala la gobernabilidad de un proyecto siempre pendiente de un hilo (un hilo naranja), José Ignacio Ceniceros promete acudir mañana al encuentro del rey en Madrid. Una minicumbre de barones que puede ejercer como contrapoder al ausente poder monclovita.

Avanzará así una semana política inaugurada ayer por el otro polo del que pende la vida pública de la región: el Ayuntamiento de Logroño. Casi dos horas de discurso, en la mejor tradición castrista, regaló la alcaldesa Gamarra a su selecto auditorio, donde del presidente del Gobierno hacia abajo quedaron vetados los bostezos y negada la posibilidad de cabecear de aburrimiento, no fuera a ser que la todopoderosa protagonista del día tomara nota. Aguantó Ceniceros, aguantaron Sanz y Bretón y también Andreu. Pensando para sí que 120 minutos de sesión, más el maratón que aguarda hoy, tal vez sólo sirven para complicar la ansiada conciliación de la vida familiar. Muy en entredicho si hasta el presidente trabaja el día del Pilar.