La Rioja

La cabeza es la que manda

vídeo

El equipo de la Universidad de La Rioja posa con su premio a la mejor innovación. :: l.r.

  • Los riojanos han sido reconocidos por presentar una moto eléctrica con marchas, algo que no ofertó nadie más

En 2014, la Universidad de La Rioja acudía al Certamen Internacional Motostudent con una moto de competición de construcción propia a la que bautizó Valkiria. Aquella montura más cercana a la sabiduría universitaria que a la mecánica del taller logró el segundo puesto en diseño y concluyó octava en la carrera. La experiencia fue satisfactoria, pero insuficiente.

Un nuevo equipo de la UR, con cinco profesores (Alberto Falces, José Ignacio Castresana, Javier Rico, Carlos Elvira y Manuel Mendivil) y once alumnos y titulados de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de La Rioja (Rubén Ubis Soriano, Raúl Díez Ricondo, Amaia Ros Chasco, Carlos Fuentes Rica, Alberto Chavarri Hernando, Lucía Menéndez Godoy, Piero González, Xabier Sola Escribano, Francisco Javier Martín Gil, Daniel Marín Hernández, David Pinto Tomás, Sergio San Francisco Sanz, Nacho Barrios y Gabriel Baquedano), acudía este fin de semana al mismo certamen, a su cuarta edición. La cita era en Motorland. Premio a la mejor innovación y dos motos propias sobre el trazado aragonés.

La UR acudió con una montura eléctrica y otra de gasolina. Ninguna de las dos concluyó la competición, pero ese es un mal subsanable. La idea es lo que cuenta. Y esas quince mentes pensantes fueron más allá que los cincuenta y dos equipos de nueve países que acudieron al reto.

Los riojanos han logrado ser los más innovadores al presentar una moto eléctrica con marchas, algo que no ofertó nadie más. En la salida de la carrera quedó patente la diferencia. Aceleración y velocidad. La moto de origen universitario es capaz de alcanzar los 210 kilómetros/hora de velocidad punta. Su caja de cambios, única, dispone de tres marcha y es automática, por lo que no necesita embrague. Es capaz de pasar de 0 a 100 kilómetros en 3.5''. Sin embargo, las ideas son arriesgadas, y la moto se quedó sin batería en la penúltima vuelta, cuando era tercera. Un buen resultado, teniendo en cuenta además que el piloto previsto, David Martínez, no pudo finalmente participar y fue sustitudo por Sergio San Francisco, otro miembro del equipo sin experiencia en competición.

El otro gran reto estaba en la moto de gasolina. El actual equipo de ingenieros partió de la Valkiria. La progresión quedó patente. La nueva versión, que pilotó Álex Garrido, ha reducido su peso en 3 kilogramos, se han ganado 2.000 revoluciones en el motor y disfruta de un 10% más de potencia. Tampoco acabó. Un problema en la centralita se lo impidió.

Hace unas temporadas ha irrumpido la Fórmula E como alternativa de presente y futuro a la Fórmula 1. De hecho, ambas competiciones conviven. Quién puede atreverse a decir que no pasará lo mismo en el mundo de las motos.