La Rioja

La Rioja se desmarca de la propuesta de aplazar la reválida al menos un año

  • La mayoría de las comunidades, reunidas el pasado martes en Valladolid, son partidarias de mantener la antigua selectividad

La Rioja no se suma al planteamiento de la mayoría de comunidades autónomas de aparcar, al menos durante este curso, la implantación de la evaluación final de Bachillerato, una de las medidas más controvertidas de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, Lomce, aprobada en el 2013.

La propuesta se formuló en el seno de un encuentro de trabajo que los directores y subdirectores generales de Universidades de las 17 comunidades autónomas mantuvieron el pasado martes en Valladolid. En la reunión, convocada para tratar varios aspectos de la prueba final de Bachillerato, la mayoría de los altos cargos asistentes plantearon la posibilidad de solicitar al Ministerio una moratoria de la reválida y, por tanto, mantener un año más la PAU o antigua selectividad, una prueba que este año, en principio el último de su existencia, ha cumplido 41 años. Una vez abordada esta cuestión, los representantes del Ministerio que acudieron a la cita: el secretario general de Universidades, Jorge Sainz, y el director general de Evaluación y Cooperación Territorial, José Luis Blanco, ratificaron la imposibilidad de que la propuesta sea una realidad al ir en contra de la legalidad vigente, es decir en contra de la también denominada Ley Wert.

Más viable parece, en principio, otro de los planteamientos expuestos en el mismo foro y que podría ser subsidiario del anterior. Es decir, de no atender las peticiones de frenar la entrada en vigor de la reválida, que, por lo menos, la mencionada prueba sea lo más similar posible a la antigua selectividad. Esta última idea cuajó también entre los dos altos cargos del Ministerio. De hecho, el ministro, en el inicio del curso, ya anunció que el nuevo examen se parecería mucho a la PAU.

Llamamiento a la calma

No obstante, en el acta del encuentro de Valladolid que se remitirá al departamento que dirige en funciones Íñigo Méndez de Vigo y que, de momento, se encuentra en fase de borrador, se recoge esta petición formulada por la mayoría de regiones pero que no suscriben ni La Rioja ni, como según ha podido saber este diario, otras comunidades gobernadas por el PP.

La postura de La Rioja no parece tener vuelta atrás, máxime cuando desde el Ejecutivo insisten en que «el Gobierno riojano respetará y aplicará la Ley en los términos que marque el Ministerio de Educación». En estos mismos términos se «ha expresado en numerosas ocasiones» y ha defendido la misma postura «en todos los foros y también en este de Valladolid», apuntan desde la Consejería.

En este sentido, desde Educación consideran necesario trasladar un mensaje de tranquilidad y certidumbre a las familias y a la comunidad educativa riojana, sobre todo porque el Ministerio de Educación tiene que publicar, antes del 30 de noviembre, la orden que establece las características, el diseño y el contenido de las pruebas de las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria y de Bachillerato para el curso 2016-2017, y que, por tanto, despejará las incógnitas que se ciernen sobre cómo será el examen que determinará el futuro de los alumnos.

Sea como fuere, de implantarse finalmente la reválida, lo cierto es que al menos este curso no condicionará la obtención del título de Bachillerato, como sí ocurrirá en el curso 2017-2018 y, en principio, será la única a la que se someterán los alumnos para acceder a la universidad.