La Rioja

«El sistema público de pensiones no falla; fallan las políticas irresponsables»

Carmen Barrera, secretaria nacional de empleo de UGT, ayer en Logroño. :: díaz uriel
Carmen Barrera, secretaria nacional de empleo de UGT, ayer en Logroño. :: díaz uriel
  • La dirigente nacional ugetista Carmen Barrera reclama a los partidos que apoyen «revalorizar las prestaciones en función del IPC real»

La secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT confederal, Carmen Barrera, defendió ayer en Logroño la sostenibilidad de las pensiones públicas e instó a los grupos parlamentarios a retratarse «promoviendo una proposición de Ley que revalorice cada año las prestaciones en función del IPC real». Barrera realizó estas declaraciones momentos antes de participar en una jornada sobre el futuro de las pensiones organizada por UGT-Rioja, que se celebró en la Universidad de La Rioja.

Barrera reconoció que «el sistema está mal ahora mismo», pero lo atribuyó a que «se han llevado políticas contrarias a su sostenimiento». En concreto se refirió a que «las bonificaciones empresariales a la contratación, que no tienen ningún efecto sobre el empleo -hasta 3.700 millones el año pasado, estimó-, se hacen con cargo a la caja de la Seguridad Social» . «Pero, además -añadió-, el Gobierno, en una actitud totalmente irresponsable, está haciendo disposiciones del fondo de reserva de una forma absolutamente incontrolada y sin que esos gastos tengan un reflejo sobre las leyes de presupuestos generales del Estado para seguir dotando de fondos a esta hucha y evitar que se agote, que es lo que parece que puede ocurrir».

La dirigente ugetista nacional aseguró que «el sistema público de pensiones no falla; lo que fallan son las políticas que ha puesto en marcha el Gobierno del PP». Así se refirió, por un lado, a la reforma de las pensiones en tres sentidos: a corto plazo supondrá que los pensionistas pierdan poder adquisitivo el próximo año porque «la inflación va a volver a tasas positivas superiores al 1% mientras las pensiones sólo subirán el 0,25%»; a medio plazo, la cuantía de las prestaciones «descenderá entre el 15% y el 26% a partir de enero del 2019» y, a largo plazo, el «factor de sostenibilidad» conllevará que «si en el 2011 un pensionista cobraba un poco más del 80% de su último sueldo en activo, en el 2060 percibirá escasamente el 48%».

Por otra parte, Barrera culpó del déficit de la Seguridad Social a la reforma laboral. Al margen de las bonificaciones en la cuotas empresariales, la nueva legislación laboral «está provocando una devaluación salarial y una caída de las cotizaciones, lo que se traduce en un descenso de los ingresos».

Por todo ello, UGT junto a CCOO están negociando con los grupos parlamentarios la elaboración de «una proposición de Ley que garantice el sostenimiento de las pensiones públicas y su poder adquisitivo». Además, la central ugetista reclama «un Gobierno que se comprometa decididamente por ello» y «una revisión profunda del Pacto de Toledo -acuerdo político suscrito en 1995 para garantizar la viabilidad del sistema-, de manera que este órgano tenga una fuerza normativa vinculante».

Respecto al envejecimiento de la población, Barrera afirmó que sus efectos «se revertirán en el 2055 cuando la relación entre cotizantes y pensionistas (ahora se jubilan los de la generación del 'baby boom') se estabilice». Si hasta llegado ese momento «no hay ingresos suficientes», la sindicalista propuso recurrir a los impuestos, «como hacen otros países europeos».