La Rioja

«Nunca sé cuál es mi último día de trabajo»

Los representantes de la plataforma 'Iglesia por el Trabajo Decente', en su comparecencia de ayer en la sede de Cáritas. :: Sonia tercero
Los representantes de la plataforma 'Iglesia por el Trabajo Decente', en su comparecencia de ayer en la sede de Cáritas. :: Sonia tercero
  • Trabajadores riojanos alertan de sus condiciones en vísperas de la Jornada mundial para el Trabajo Decente

  • La plataforma 'Iglesia por el Trabajo Decente' nace para concienciar a la sociedad de la necesidad de la dignidad laboral para evitar la discriminación

Ni siquiera se atreve a decir su nombre. Tiene 39 años y un hijo. Hace dos años, cuando éste empezó el colegio, encontró una trabajo a través de una ETT en una fábrica y desde entonces ha ido encadenando un contrato tras otro. De una semana, de cuatro días, de un día... incluso para cuatro horas. Los tiene de todas clases. En estos dos años prácticamente no ha dejado de trabajar, pero no tiene vacaciones ni pagas ni atisbo de estabilidad laboral. «Nunca sé cuál va a ser mi último día de trabajo», comenta. Es consciente de que un día la dejarán de llamar y ahí se acabará su historial laboral en esta empresa. «Siempre estás pendiente del móvil para ver si te llaman, para ver si te cambian de turno, para ver si hoy te necesitan o no», explica. Mientras, intenta hacer malabares con su vida familiar. «Con un crío esto es una locura, pero es difícil llegar a final de mes con un solo sueldo», se lamenta.

A Cristina no le importa decir su nombre. A sus 28 años ya debería estar independizada pero con las cuatro horas que trabaja en una tienda de ropa es imposible salir de casa de sus padres. Justo le da para ahorrar un poco y para sus gastos: ropa, el móvil y salir a tomar algo de vez en cuando. Del resto, gracias a Dios, se ocupan sus padres. Estudió Filología y se ha presentado a varias oposiciones pero sin suerte. De momento, el trabajo de dependienta es lo único a lo que ha podido agarrarse. Tiene más suerte que muchas de sus amigas. «Algunas no han encontrado nada desde que terminaron la carrera», cuenta. Su madre, con sus años, ya llevaba casi diez años trabajando. Ella lleva cuatro y a media jornada. No tiene novio pero le gustaría poder vivir sola. De momento eso es imposible. Ni siquiera lo ve a largo plazo.

Casos como estos dos y como tantos otros son en los que quiere poner el punto de atención la plataforma 'Iglesia por el Trabajo Decente' que ayer se presentó en Logroño y que forman entidades como Caritas La Rioja, CONFER (Conferencia Española de Religiosos), HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), Justicia y Paz, Movimiento Rural Cristiano, Fundación Cáritas Chavicar y Comunidades Cristianas de La Rioja. Su objetivo es sensibilizar a la sociedad de que las personas están por encima de la agenda política y que el trabajo digno es necesario para evitar la discriminación.

Además quiere servir como observatorio de la realidad que se vive en La Rioja respecto a este tema. Así instan a los agentes sociales a ofrecer condiciones dignas de trabajo ya que «a pesar de que en La Rioja se está creando empleo, éste no recae sobre las capas más desfavorecidas de la sociedad riojana», explica Juan Antonio Meléndez, de Cáritas.

Los datos son abrumadores. El 95% de los empleos creados en la región en el mes de septiembre son temporales y sólo 297 han pasado de temporales a indefinidos. Además sigue habiendo hogares en los que ninguno de los miembros trabaja o en los que sólo se trabaja el 20% de las horas laborables que se podrían trabajar.

Mañana viernes se celebra la Jornada Mundial para el Trabajo Decente y la plataforma llevará a cabo diferentes acciones. En Logroño se presentará una propuesta para favorecer el empleo decente en diferentes organismos públicos de la comunidad.