La Rioja

ANTIBIÓTICO Y GANADO

La resistencia a los antibióticos es un problema de salud pública de enorme magnitud. Lo constata el reciente acuerdo de 193 países en el seno de Naciones Unidas, con el objetivo único de hacerle frente. Además hay que recordar que solo en tres ocasiones la Asamblea General de la ONU se había ocupado de temas de salud: el ébola, las enfermedades no transmisibles y el VIH.

Pero no se trata solo de un problema de resistencia a antibióticos. Restos mínimos de antibióticos en alimentos ganaderos, por ejemplo 0.003 UI (unidades internacionales) de penicilina por mililitro pueden afectar a un alérgico al antibiótico.

En el sector ganadero los antibióticos son usados con mucha frecuencia, aunque en este caso no es el paciente quien decide auto medicarse, como sí hace una buena parte de la población. Cierto es que en su lugar lo hace el ganadero, pero aquí entran en juego otros factores que justifican el mínimo riesgo de generación de resistencia a través del consumo de carne o leche.

Para que un animal sea tratado con antibióticos es necesario una receta veterinaria que lo autorice. Además, el ganadero tiene la obligación de guardarlas durante cinco años, de tal forma que se pueda trazar y comprobar el uso de antibióticos en cada explotación y animal.

Por otro lado, es necesario mantener un periodo de retiro antes de cuya finalización no se puede vender el producto. Su duración depende del tipo de antibiótico y es diferente para la leche o la carne. Los tiempos de retiro vienen marcados en la etiqueta del producto.

Una segunda medida de control se produce cuando un producto sale de la explotación ganadera para su consumo humano. En ese momento es sometido a un análisis específico para la detección de restos de antibióticos. Se realiza tanto antes del sacrificio, si es de destino cárnico, como previo a entrar en cisterna, si es leche. Aquellas partidas que tengan restos de antibióticos son eliminadas.

En definitiva, en la actualidad es muy difícil que el consumidor adquiera carne o leche con residuos de antibióticos.