La Rioja

La riojana gana en dulzura

Recolección de la remolacha azucarera en el término de Bañares.
Recolección de la remolacha azucarera en el término de Bañares. / Javier Albo
  • La remolacha ofrece en La Rioja los índices más elevados de azúcar por hectárea

  • Desde la Consejería de Agricultura han manifestado la apuesta por la sostenibilidad de este cultivo

El Gobierno riojano apuesta por mantener su trabajo con el sector a favor de la sostenibilidad del cultivo de la remolacha azucarera en la región, que tiene 1.351 hectáreas sembradas y registra los rendimientos de azúcar más altos del mundo por hectárea, ha afirmado su consejero de Agricultura, Íñigo Nagore.

Nagore ha firmado hoy un convenio de colaboración con el director gerente de la Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (AIMCRA), Rodrigo Morillo; el secretario general de la Asociación Riojana de Agricultores y Ganaderos (ARAG-ASAJA), José Antonio Torrecilla; y el presidente de la Sociedad Cooperativa "El Cierzo", José Ignacio García Rioja.

Este acuerdo anual contempla una asignación del Ejecutivo regional de 126.000 euros, de los que 56.000 corresponden a ARAG-ASAJA; 50.000 a "El Cierzo" y 20.000 a AIMCRA, que integra a partes iguales a cultivadores de remolacha y a la industria azucarera, para el desarrollo de sus programas.

Nagore ha insistido en que su departamento mantendrá su trabajo a favor de la sostenibilidad del cultivo de la remolacha ante el nuevo escenario que se presenta con la desaparición del sistema de cuotas, y, por ello, continúa con su apuesta por la I+D+i para garantizar la rentabilidad y el futuro del sector productor.

Por ello, esos 126.000 euros permitirán apoyar las actividades de estudio, experimentación y divulgación del conocimiento en la aplicación de técnicas de producción integrada en la campaña actual.

El progreso del sector azucarero en la región se remonta a 2005, cuando se suscribió el primer convenio de colaboración para apoyar y fomentar una producción de calidad, además de promocionar el producto y reforzar la asistencia técnica. "Creemos que la remolacha es un sector estratégico y muy importante en La Rioja, por lo que es fundamental la coordinación entre todas las partes implicadas para garantizar el cultivo y la competitividad de las explotaciones", ha subrayado.

Se ha referido a que "innovando y haciendo las cosas bien se logran estos resultados fantásticos" en el ámbito de la remolacha azucarera en La Rioja, que es "un ejemplo para el sector europeo y mundial".

A ello ha sumado que también es un ejemplo de innovación y de aplicación de técnicas de producción integrada para respetar el medio ambiente; y desea que este cultivo se mantenga como alternativo en La Rioja, por lo que el Gobierno regional no escatimará esfuerzos para ello.

Desaparición de las cuotas

También se ha referido a que el Gobierno regional estudiará el efecto que puede tener en este sector de La Rioja la desaparición del sistema de cuotas.

Torrecilla ha agradecido el apoyo y la apuesta del Ejecutivo riojano por este sector, que emplea técnicas no invasivas con el medio ambiente y que es la región del mundo donde más azúcar se produce por hectárea.

Morillo ha añadido que esos altos rendimientos se producen en La Rioja porque "las cosas se hacen bien", con investigación y su aplicación por parte de los agricultores; y por el clima, con una alta radiación solar.

Los firmantes del convenio, después, se visitado en Anguiciana un campo de ensayo de variedades de remolacha azucarera, cuyos resultados utilizará el Ministerio de Agricultura para el Registro español de Variedades Comerciales.

Investigación

También se han desplazado a Castañares de Rioja para conocer otro campo de ensayo centrado en el control de Cercospora y otras enfermedades foliares en el cultivo.

En esta explotación se estudian nueve combinaciones posibles de fungicidas con el fin de conseguir la máxima eficacia con las mínimas dosis de materias activas.

Según los datos de la Consejería de Agricultura, la campaña 2015-2016 se cerró el pasado siete de enero con un adelanto de veinte días respecto al año anterior, gracias a unas condiciones ambientales muy adecuadas para la recolección de la remolacha.

Las 1.351 hectáreas sembradas en La Rioja suponen un incremento del 1,3 % respecto a la campaña anterior; al contrario de lo que ha sucedido en España, donde se ha reducido ligeramente, y en Europa, donde ha caído un 14 %, en respuesta a la elevada cantidad de azúcar reportada de campañas pasadas y al descenso de su precio en los mercados mundiales.

En total, se procesaron 134.333 toneladas de remolacha, que generaron un rendimiento medio de 99,43 toneladas por hectárea.

El exceso de humedad durante el mes de marzo hizo que bajaran los niveles de polarización que se situaron en los 17,1 grados, una cifra superior a la de la campaña anterior, compensando el menor rendimiento con una mayor concentración de azúcar.

Así, según la Consejería, se han alcanzado las 108,23 toneladas por hectárea de remolacha tipo -estandarizada a 16 grados-, lo que puede calificarse como una "buena campaña".