La Rioja

El incendio de Cervera del 2015 arrasó 223 hectáreas, más del doble que en todo el 2014

El segundo año más aciago en la historia reciente de incendios en La Rioja fue, sin duda, el 2015. El 26 de agosto, en algo más de nueve horas, 223 hectáreas ardieron sin compasión en la sierra de Alcarama, en el barranco de Canejada, en el término municipal de Cervera del Río Alhama. Almendros, encinas, matorral y pasto acabaron en cenizas y el operario de un retén tuvo que ser evacuado a la Fundación Hospital de Calahorra afectado por el calor y el humo. Tanto es así que la superficie afectada por el fuego dobló a la de todo el 2014.

No fue fácil sofocar el incendio y hubo que emplearse a fondo y con todos los medios disponibles por tierra y aire. Para las labores de extinción fue necesaria la participación de un par de camiones de bomberos del CEIS, dos buldózer, 5 helicópteros dotados de dispositivo para transportar agua, 3 aviones de carga en tierra (ATR) para extinción de incendios y un avión anfibio.

Un mes después, la investigación del Seprona, teniendo en cuenta las evidencias dejadas por el fuego y las pruebas halladas en el lugar de inicio de las llamas, concluyó que el incendio no había sido intencionado, pero sí fue una imprudencia grave. Y como resultado detenían a un hombre de 50 años, vecino de La Rioja Baja, que había instalado en su viña un cañón de gas para espantar aves y animales, pero su funcionamiento deficiente habría sido el detonante del suceso.

En aquel siniestro, el presunto autor también incumplió las medidas de seguridad fijadas en la orden 19/2015 de prevención y lucha contra los incendios forestales en la comunidad autónoma de La Rioja, en relación a la utilización de maquinaria, herramientas y equipos.