La Rioja

Uno de cada tres nuevos usuarios de ARAD llega a la entidad por su adicción al alcohol

José Luis Rabadán y la vicepresidenta de ARAD, Eva Álvarez, ayer en la sede de la organización. :: dÍAZ uRIEL
José Luis Rabadán y la vicepresidenta de ARAD, Eva Álvarez, ayer en la sede de la organización. :: dÍAZ uRIEL
  • Los estimulantes, con el 36% de los casos -19% por cocaína y 17% por anfetaminas- y el cannabis (19%) siguen a la cabeza del consumo de drogas

El alcohol se ha situado ya, junto a cocaína, anfetaminas y cannabis, entre las sustancias que conducen a cada vez más riojanos ante las puertas de ARAD (Asociación Riojana de Ayuda al Drogadicto) en busca de ayuda para liberarse de las garras de la adicción.

«Para mí es la principal droga, pero un acuerdo tácito con la Administración nos impidió hasta el 2011 atender los casos de adicción al alcohol. Ese año, el 5% de los nuevos usuarios eran por alcohol y desde entonces el porcentaje no ha dejado de crecer hasta el 30% actual, un alza que creo que se va a mantener en un futuro», advirtió ayer el presidente de ARAD, José Luis Rabadán, en una comparecencia en la que desglosó la memoria de actividad de la organización en el 2015, un ejercicio en el que fueron atendidos 1.321 riojanos. De ellos, 92 eran nuevos usuarios y casi uno de cada tres llegó por su adicción a las bebidas alcohólicas, el 30,85% de todos los nuevos casos. «Los jóvenes están viviendo en una cultura de alcohol y no les podemos exigir que hagan lo que no hacemos los adultos», advirtió Rabadán, para destacar que en nuestra sociedad se ha registrado un cambio trascendental en el consumo de alcohol, ya que «hemos cambiado el patrón de bebida mediterráneo; es decir, un consumo casi diario pero de poca cantidad y acompañado de alimentos, por el patrón anglosajón, que es beber en poco tiempo grandes cantidades de alcohol, lo que es más peligroso y mucho más nocivo para la salud».

Peligrosa banalización

No obstante, el tipo de drogas que más nuevos usuarios acercan hasta ARAD siguen siendo los estimulantes, con el 36% de los casos -19% cocaína y 17% anfetaminas-. Tras ellos y el alcohol se situó el cannabis, con el 19%. Rabadán confía en que más usuarios se acerquen a su asociación porque estamos viendo que cada vez hay más banalización de su consumo, porque cada vez hay más personas que lo consumen y, sobre todo, porque se ha cambiado a un cannabis diferente, ya no es el hachís de antes, sino marihuana, que es lo mismo, pero no es igual, porque tiene 3 o 4 veces más de potencia psicoactiva que el hachís tradicional, con lo que estamos hablando de una sustancia muchísimo más peligrosa», aseveró Rabadán antes de desglosar la actividad de los distintos programas de la organización.

Así, detalló que en atención general hubo 107 usuarios, el 78% hombres; el programa de información a consumidores contó con 198 usuarios, además de con 65 familias (153 personas), en este caso con mayoría de mujeres, el 65%. ARAD también atendió a 102 personas por consumo de drogas que fueron derivadas por la red de Salud Mental de La Rioja, el 77,45% hombres; y el programa de metadona recibió a 243 usuarios, «una cifra que ha descendido paulatinamente en los últimos años, en el 2011 eran 311 personas, por la aparición y uso de tratamientos alternativos, a mi juicio con mejores resultados, como el Suboxone (buprenorfina y naloxona), un derivado opiáceo de uso oral», aclaró el presidente.

La memoria de ARAD se completa con los 29 menores atendidos dentro del programa de jóvenes infractores y los 9 menores que no llegaron por una medida judicial sino por una decisión propia o de sus padres, resumió Rabadán, quien, antes de cerrar su intervención, insistió en la necesidad, «sin querer crear alarma, de desarrollar acciones para prevenir las adicciones sin sustancia, sobre todo por el uso de Internet y los teléfonos móviles».