La Rioja

Cándido, padre de Pablo Ibar, estuvo ayer en Logroño. :: JUAN MARÍN
Cándido, padre de Pablo Ibar, estuvo ayer en Logroño. :: JUAN MARÍN

«Sabemos que es inocente y hay que luchar hasta el final»

  • Amnistía Internacional invitó a la familia del condenado a muerte en EEUU a explicar su caso ayer en Logroño

  • Cándido Ibar Padre de Pablo Ibar

Cándido Ibar es hermano del boxeador Urtain, aunque ayer no estuvo en Logroño como tal sino como padre de Pablo Ibar, condenado a muerte en EEUU por un triple asesinato sucedido en 1994 que tanto su familia como él afirman que no cometió. El pasado mes de febrero el Tribunal Supremo de Florida anuló la condena a muerte y ordenó la repetición del juicio justificando que Pablo Ibar había carecido de una defensa letrada y fue acusado en base a pruebas «escasas y débiles». La familia Ibar, junto a la Asociación Contra la Pena de Muerte 'Pablo Ibar', lucha por su liberación tras 22 años de encarcelamiento y ayer ofrecieron una charla informativa en Logroño, invitados por Amnistía Internacional.

-La anulación de la pena de muerte habrá supuesto un alivio, aunque aún quede mucho por lo que luchar, ¿no es cierto?

-Ha sido muy importante porque, sin eso, no teníamos nada. Ha sido una de las cosas más importantes que nos han pasado en los últimos 15 años. Pero queda mucho aún. Sabemos que es inocente y hay que luchar hasta el final.

-¿Consideran que, anulada la pena de muerte, Pablo también debería haber sido puesto en libertad?

-La apelación que se hizo ante el Tribunal Supremo fue porque Pablo no había tenido una defensa letrada eficaz y dictaminó que fue así, ordenando la repetición del juicio. Es parte del proceso, no puedes salir en libertad cuando todavía está sin juzgar algo. Técnicamente es como si hubiéramos vuelto a 1994. Pablo está acusado de un triple asesinato con toda su presunción de inocencia intacta y hay que ir a juicio.

-Existen algunas coincidencias de ADN en una prueba que ustedes defienden que han sido contaminadas, ¿es así?

-La contaminación es una de miles posibles explicaciones. Ha habido cinco análisis de la camiseta hallada en el jardín donde sucedió el crimen y en las cuatro primeras salía negativo. Ahora, 22 años después, el estado de Florida encuentra una mancha milimétrica de ADN que coincide parcialmente (de 15 indicadores podrían coincidir 5) y que expertos en España nos aseguran que en un juicio aquí eso ni se admitiría. Y en el vídeo que existe de los hechos se ve que el perpetrador se cubre la cabeza con la camiseta e, incluso, se limpia el sudor con ella. Si fuera Pablo, su ADN estaría pringando la totalidad de la camiseta, en la que hay ADN mucho más abundante de otros dos sujetos por los que no ha habido interés en investigar.

-¿Existe algún móvil o relación con las víctimas por la que Pablo pudo haber cometido ese crimen?

-Pablo no tenía ninguna relación con las víctimas. Los perpetradores dejaron multitud de huellas dactilares y ninguna de ellas coincide con las de Pablo. El sistema es así allí. En lugar de partir de las pruebas y llegar a un culpable, buscan a alguien y buscan pruebas en su contra.

-¿No pierden la esperanza?

-Siempre hemos tenido esperanza porque es inocente. Ahora tenemos otra oportunidad.

-El nuevo juicio será el tercero. ¿Confían en la Justicia de EEUU?

-Es el sistema que hay. No hay otro. No hay más remedio.