La Rioja

El precio baja; los robos, no

Un puñado de almendras de La Rioja sostenidas por la mano de un agricultor. :: l.r.
Un puñado de almendras de La Rioja sostenidas por la mano de un agricultor. :: l.r.
  • La mala climatología en la floración ha reducido las expectativas de cosecha y, además, el pillaje en el campo no ha descendido

  • La almendra se paga a la mitad que el año pasado

No es buen año para la almendra. La campaña que ha empezado estas semanas viene con un precio que se reduce hasta casi la mitad con respecto al año pasado. El motivo no es otro que los mercados. La almendra de California es la que manda y si el año pasado la sequía en este territorio estadounidense elevó los precios por las nubes; este año, que se ha permitido regar en esa zona, los precios han caído ostensiblemente. No hay más que ver los registrados esta misma semana. En el caso de la almendra de floración tardía se paga a 1,62 euros el kilo (con cáscara) mientras que el año pasado en la misma fecha se pagó a 2,51 euros el kilo.

Además de los bajos precios que se están dando no se espera una cosecha muy cuantiosa. «Se estima que podemos estar hablando de menos del 50% con respecto al año pasado», cuenta Noé Pérez. El problema ha sido el mal cuajado de los árboles. «Hubo mucha niebla y frío en las semanas en las que el árbol estaba floreciendo. Además la sequía ha hecho estragos porque en julio había ya árboles desprendiéndose del fruto porque estaban secos», comenta.

A la bajada de precios y la reducción de cosecha además se unen los 'cacos'. Y es que, al parecer, la almendra sigue siendo un botín apetecible para ellos. «Seguimos viendo los árboles vacíos cuando llegamos por la mañana al campo», comenta Noé, al que el año pasado ya le robaron parte de su cosecha en su mismísimo almacén. A su juicio, sería fácil evitar esta situación: «Hay que hacer lo mismo que se hizo en su día con el cobre: poner el punto de mira en el que compra las almendras».

Algunos consistorios ya han tomado medidas al respecto. Es el caso del de Autol que, por segundo año consecutivo, ha propuesto medidas para ponérselo más complicado a los ladrones de almendras. Así, el Ayuntamiento catón ha sacado un bando por el cual se dictan las normas y recomendaciones a los propietarios de almendros de la localidad. Los agricultores tendrán que dar permiso por escrito a terceras personas para recoger sus almendras.