La Rioja

Imagen de archivo de un juicio contra un acusado de poseer archivos pedófilos en Internet.
Imagen de archivo de un juicio contra un acusado de poseer archivos pedófilos en Internet. / M.H.

El hombre que acudió a un establecimiento público a revelar fotos pornográficas

  • Los insultos vertidos en las redes sociales tras el fallecimiento del torero Víctor Barrio se consideran delitos de odio no informáticos

Como en años anteriores, la memoria de la Fiscalía de La Rioja recoge la casi imposible tarea de llevar una estadística de los delitos informáticos porque, por lo general, se califican bajo otra tipología, como injurias o calumnias por ejemplo, pese a que se hayan cometido a través de la Red, o incluso si una pareja se insulta por facebook, se suele calificar como violencia de género y no como delito informático», explica el fiscal superior de La Rioja, Enrique Stern.

En definitiva, el informático es el medio de cometer un montón de delitos, como los de odio. Un ejemplo de ello son los recientes insultos vertidos en las redes sociales tras el fallecimiento del torero, Víctor Barrio. En ese caso no se consideran delitos informáticos, sino delitos de odio.

Con menores

En cualquier caso, la memoria de la Fiscalía del 2015 recoge varios de los casos que fueron calificados o enjuiciados durante ese año.

Entre ellos destaca el de un hombre que acudió a un establecimiento público para revelar treinta fotografías de contenido pornográfico, varias de ellas con menores de edad. Una vez que se dio la voz de alarma, el individuo, a quien se le acusó de un delito de tenencia de pornografía infantil, fue localizado en su casa donde tenía varios dispositivos de almacenamiento de datos con fotografías de índole sexual con menores de edad.

Tras una relación

La memoria también relata el caso de un hombre que, tras haber mantenido una relación sentimental con una joven, adquirió un dominio de Internet para publicar fotografías y vídeos de ella desnuda.

El fin era que en la página se mostraran fotos y comentarios sobre personas que se consideran tóxicas para otras. El individuo fue acusado de un delito de coacciones.

Otro hombre fue acusado de dos delitos contra la intimidad por acceder desde una dirección IP ubicada en otra ciudad al perfil de facebook de una joven y cambiar su contraseña. El mismo individuo accedió al correo electrónico de un familiar.