La Rioja

El concejal Pietro Chesús Alvero, ante la Casa Consistorial de Lardero. :: miguel herreros
El concejal Pietro Chesús Alvero, ante la Casa Consistorial de Lardero. :: miguel herreros

El último superviviente magenta

  • Pietro Chesús Alvero, concejal en Lardero, es el único cargo público que conserva UPyD entre Galicia y Cataluña

  • El edil larderano achaca la crisis de su partido, que ayer desapareció del hemiciclo vasco, a que «la marca está desgastada»

El portavoz nacional de UPyD y hasta ahora diputado en el Parlamento vasco, Gorka Maneiro, no ha concurrido a las elecciones en el País Vasco celebradas hace diez días y el escrutinio provisional evidencia que la formación magenta desaparece del hemiciclo de la comunidad vecina. Desde ese momento, Pietro Chesús Alvero, concejal en Lardero, se convierte en el único cargo público que le queda a este debilitado partido en la cornisa norte de España.

Y además de único, particular. No en vano, Alvero (Zaragoza, 1975) atesora un currículum, cuando menos, singular. Guardia civil en excedencia, estuvo destacado en Bosnia, se sacó la carrera de Magisterio de Primaria y, ahora, compatibiliza su puesto de edil en el Ayuntamiento larderano con el MIR en Oncología Radioterápica. Cuando le restan cerca de un par de meses para finalizar la residencia, añade otro renglón más a su excepcional trayectoria convirtiéndose en el único concejal presente en el vasto territorio entre Galicia y Cataluña de los 129 ediles que mantiene UPyD en el país.

La mayoría de sus compañeros de formación desarrolla su labor de Madrid hacia el sur, los más cercanos en Castilla y León, pese a lo que el concejal larderano asegura no sentirse solo. «Somos pocos, pero estamos bien avenidos. Nos comunicamos a través de grupos de WhatsApp, Facebook y compartimos mociones», señala.

Este «admirador» de Labordeta se afilió a UPyD a punto de coger la excedencia de la Guardia Civil. «Fui a un mitin de Rosa Díez y me gustó mucho. Vi que este partido se identificaba conmigo porque compartía mis valores. Además era regenerador, un soplo de aire fresco», confiesa. Por aquel entonces, recuerda que se encontraba «cansado de la alternancia del bipartidismo», lo que le había conducido a «votar a todo el espectro parlamentario».

En la formación magenta halló «una apuesta por la regeneración democrática y por defender los derechos de la Guardia Civil». «UPyD ha sido el partido que más ha hecho por este cuerpo», subraya. También le atraía de este partido el «que todos los españoles tuviesen los mismos derechos viviesen donde viviesen. Esto es, un sólo modelo de sanidad y de educación». Además de que valoraba su «posicionamiento claro» en contra del terrorismo.

La actual crisis de UPyD, que le ha dejado sin representación en el Congreso, la atribuye a que «hemos cometido muchos errores, algunos propios y otros no». «El principal, no haber sabido gestionar bien el posible acuerdo con Ciudadanos. Se ha producido un cisma interno que, en nuestro caso, ha salido a la luz, cuando en otros partidos no ocurre esto. Hemos sido muy cainitas entre hermanos», sostiene. Tampoco le gustó la salida de Rosa Díez. «Hizo mucho bien, pero se fue de una forma un poco impropia», opina.

Sobre si una alianza con Ciudadanos les hubiera salvado del descalabro electoral en las dos últimas generales afirma que «cuando Ciudadanos sólo estaba presente en Cataluña, fui uno de los más proclives a una posible coalición electoral porque pensaba que era positiva la unión del centro». «Pero ahora ya no, porque Ciudadanos no dice lo mismo en cada lado. Además se presenta como adalid del cambio y afirma una docena de veces que no va a apoyar a alguien y le falta tiempo para hacerlo. Ocurrió con Pedro Sánchez y ahora con Mariano Rajoy».

En diciembre su partido decidirá en un congreso el rumbo que toma. «Pasará lo que los españoles quieran que pase. A día de hoy, por los motivos que sean, no cogen nuestra papeleta cuando estoy seguro de que a muchísimos nuestro programa les convence y en nueve años no hemos tenido un caso de corrupción. Creo que la marca está desgastada», concluye.