La Rioja

La baja inflación permite recuperar dos puntos de poder adquisitivo a los riojanos

La baja inflación permite recuperar dos puntos de poder adquisitivo a los riojanos
  • La Rioja es la quinta autonomía en la que la moderación del IPC en el último año y medio más ha favorecido a los trabajadores

Los sindicados mayoritarios han hecho un llamamiento a la patronal CEOE para atar los flecos que quedan pendientes de la negociación colectiva para el 2017. Mientras UGT aspira a llegar a una subida salarial media de hasta el 4%, CCOO no plantea un objetivo promedio, pero al igual que la central ugetista, habla de incrementos pues, a juicio de ambos sindicatos, el tiempo de la moderación salarial ya ha pasado «tras años de rebajas y de contención con la crisis».

Con todo, la situación de baja inflación que se viene registrando durante el último año y medio ha permitido a los trabajadores de ocho autonomías, entre ellos los de La Rioja, recuperar parte del poder de compra perdido durante los años de recesión, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE. Si entre el 2008 y el 2014, los salarios habían crecido en la comunidad el 40% menos que lo que lo habían hecho los precios, desde finales de ese ejercicio, la inflación (también según el INE) entró en una senda bajista arrojando mensualmente datos negativos y, finalmente, los costes salariales crecieron 1,9 puntos más de lo que progresó el IPC.

Para hablar de deflación es necesario que la caída de los precios de los bienes de consumo se prolongue durante al menos seis meses, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante el año pasado no se produjo esa situación en La Rioja, pero la comunidad ya se ha adentrado en ese terreno en el primer semestre de este año, dado que el IPC resultó negativo todos los meses, con especial intensidad en abril y mayo, con caídas del 1,1%, respectivamente. Si el análisis se retrotrae hasta el 2008 (inicio de la crisis), la inflación creció el 7% a lo largo del periodo, nueve décimas menos de lo que lo hacía hace casi año y medio.

En ese mismo tramo de tiempo, los costes salariales subieron en La Rioja el 8,9% (algo más de 136 euros en valores absolutos), un dato que, cruzado con el del IPC, arroja un saldo favorable para los bolsillos de los trabajadores de 1,9 puntos porcentuales.

No obstante, la relación costes salariales-IPC no tuvo el mismo efecto en todos los sectores económicos riojanos. Los beneficiados por la inflación bajista fueron la industria y la construcción, con crecimientos desde el 2008 del 13,4% y del 16,1%, respectivamente, por lo que una inflación del 7% les permitió recuperar 6,4 y 9,1 puntos de poder adquisitivo al cierre de la serie. La suerte fue distinta para el sector servicios: los costes salariales crecieron el 6,5%, así que el IPC restó medio punto de capacidad de compra.

Por regiones

Sólo ocho autonomías comparten contexto con La Rioja. Murcia es la comunidad en la que sus asalariados han recuperado mayor capacidad de compra (6,5%). Por delante de La Rioja también están Galicia (3,7%), Canarias (2,1%) y Madrid (2%) y, por abajo, se encuentran Extremadura (1,6%), Cantabria (0,7%) y Asturias (0,3%).

En el conjunto del país, los salarios crecieron el 6,1%, un punto menos que lo que aumentó la inflación. La región en la que los ciudadanos registraron una mayor pérdida de capacidad de compra fue Andalucía (-5,2%). Asimismo, el IPC creció de forma notable en Cataluña (9,7%), mientras anotó su comportamiento más moderado en la Comunidad canaria (3%).

Además de los salarios, la encuesta del INE mide otros gastos que conforman el coste laboral total por trabajador. Se trata de las percepciones no salariales, de las cotizaciones obligatorias y de las subvenciones y bonificaciones de la Seguridad Social. Mientras los costes salariales puros crecieron casi el 9% en La Rioja entre el 2008 y este año, los otros componentes sólo repuntaron la mitad (el 4,3%), esto es, poco más de 24 euros en ocho años. La razón estriba en la evolución de las deducciones sociales, que desde el 2008 sufrieron un recorte del 37,3%, y de las percepciones no salariales, que descendieron el 15,8%. Por el contrario, sí aumentaron los pagos obligatorios, que registraron un aumento del 5,1%.

Respecto al año 2015, el coste laboral total por trabajador en La Rioja descendió el 1,2% (28,4 euros). Los salarios prácticamente se mantuvieron estables (ligero descenso del 0,8%, menos de catorce euros), por lo que la caída del indicador global cabe ser imputada a los 'otros costes' que mide la encuesta, que retrocedieron el 2,4% (14,7 euros). Dentro de este grupo, el mayor retroceso se asentó en las percepciones no salariales con el 7,8% (4,3 euros menos), seguidas de las cotizaciones obligatorias (1,8%, es decir, 10,3 euros menos) y de las subvenciones y bonificaciones de la Seguridad Social que bajaron nueve décimas (diez céntimos de euro).