La Rioja

¡Que suene la música en Igea!

Banda de música de Igea en fiestas de la Virgen del Villar, el 8 de septiembre de 1953. :: m.a.
Banda de música de Igea en fiestas de la Virgen del Villar, el 8 de septiembre de 1953. :: m.a.

Igea ha sido un pueblo de gran tradición musical, con instrumentistas que también han dejado un legado como compositores. Manuel Arnedo nos ofrece esta estampa de la banda del pueblo en plena actuación durante las fiestas de la Virgen del Villar. Data del 8 de septiembre de 1953 y fue tomada por el fotógrafo alfareño Sánchez.

A la derecha de la imagen, con boina y una pandereta bajo el brazo, está el suegro de Manuel, Jesús Espada, uno de los integrantes del conjunto musical.

Igea llegó a tener dos bandas antes de la Guerra Civil, pero después del conflicto sólo quedó una, según comenta otro de sus miembros, Ángel Jiménez, que en la fotografía aparece con la caja (es el segundo de la izquierda). Tenía entonces trece años y tocaba desde los ocho.

Cuenta que comenzó aprendiendo clarinete con Ángel Sáez-Benito, compositor igeano fallecido este año y que llegó a ser director de la banda.

Pero había un joven, el encargado de la caja, que tenía novia y en las actuaciones salía a bailar con ella, por lo que Ángel Jiménez le sustituía. No sabía tocar este instrumento pero le gustaba y se había fijado en como lo hacía su compañero. También ayudó su sentido del ritmo, algo innato. Tiempo más tarde actuó como batería en diferentes orquestas.

El grupo de músicos estaba formado por unas doce personas, niños y adultos, y participaba en casi todos los actos que se celebraban en el municipio a lo largo del año. Por ejemplo, en las auroras de las cofradías (campanillas) que recorrían el pueblo por la mañana.

Por otro lado, era costumbre dar la serenata, a modo de bienvenida, a cualquier persona del pueblo que regresaba después de haber estado mucho tiempo fuera. Los músicos interpretaban frente a su casa varias obras.

Ángel explica que en la fotografía que mostramos se dirigían por la calle Mayor hacia la plaza del frontón antes de la suelta de vacas, acompañados por numerosos vecinos. Venían desde la Plaza del Obispo Minguella. En este lugar estaba entonces situada la Casa Consistorial.

Además de actuar en las diferentes fiestas de la localidad, tanto mayores (Virgen del Villar) como menores (San Antón, San Sebastián o San José, entre otras ), los domingos, sobre todo en verano, la banda hacía conciertos con baile en la Plaza del Obispo Minguella, una zona que contaba en aquellos tiempos con cuatro bares.

«Había muy buen ambiente y suponía una actividad de ocio pero también de convivencia de los igeanos. No teníamos escenario y uno de los músicos salía a cobrar a los que bailaban. Tocábamos pasodobles, boleros, valses... temas de siempre, instrumentales», recuerda Ángel Jiménez.