La Rioja

Cae una red que robaba droga a traficantes y en la que participaban cuatro guardias civiles

Agentes de Policía Nacional custodian a los detenidos y detalle del cargamento de la droga que trasladaban a Logroño desde Marbella. :: Policía Nacional
Agentes de Policía Nacional custodian a los detenidos y detalle del cargamento de la droga que trasladaban a Logroño desde Marbella. :: Policía Nacional
  • En la organización criminal, desarticulada tras un 'vuelco' en Marbella, participaba un miembro del GAR y el dueño de un gimnasio de Logroño

El viaje de ida fue el pasado viernes. A primera hora del día y en coches de alquiler que luego cambiaron en la provincia de Málaga, salieron desde Logroño con dirección a Marbella. 950 kilómetros si la ruta se hace a través de Burgos; 900 si se opta por el camino de Soria. En ambos casos más de ocho horas y media de viaje por carretera. Los cinco miembros del grupo criminal llegaron ya por la tarde. Uno de ellos envió a su pareja un whatsapp explicándole que ya estaban en la Costa del Sol. Ella desconocía el objetivo real del viaje y no tuvo más noticias sobre su paradero hasta que un amigo de ambos le informó de que estaba bien, pero detenido en dependencias de la Policía Nacional de Logroño.

Entre las dos comunicaciones pasaron poco más de 48 horas, tiempo suficiente para que agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de las brigadas provinciales de Policía Judicial de La Rioja y La Coruña desarticularan un grupo criminal compuesto por cuatro guardias civiles (dos en activo y dos, vecinos de Viana y La Coruña, en situación de reserva), dos empresarios (uno de Logroño y otro de La Coruña que regentaba un bar en Ibiza) y un guardia de seguridad de la capital riojana. Según ha podido saber Diario LA RIOJA de fuentes próximas a la investigación, uno de los agentes en activo de la Guardia Civil detenido es miembro del GAR de Logroño y el segundo está integrado en los Grupos de Reserva y Seguridad (antidisturbios) de León. Según las mismas fuentes los cuatro habrían pasado en algún momento de su carrera profesional por Logroño y coincidido con el empresario logroñés detenido, el propietario del gimnasio GYM Santamaría, de la capital riojana.

Los preparativos de aquel viaje comenzaron mucho tiempo atrás. El primer paso fue contactar con un grupo de narcotraficantes de origen marroquí. Se encargaron dos de los miembros de la banda que en sus comunicaciones se hicieron pasar por compradores interesados en hacerse con una importante cantidad de hachís. Tras las negociaciones pertinentes -que los investigadores suponen que se prolongaron durante bastante tiempo- las dos partes llegaron a un acuerdo que pasaba por entregar al menos 69 kilogramos de hachís en la localidad malagueña de Marbella. También se concretó que el intercambio se realizaría el pasado sábado.

'Vuelco' a los narcotraficantes

El guión previsto por los narcotraficantes se fue cumpliendo paso a paso. Los dos compradores (miembros de la banda criminal ahora desarticulada) se pusieron en contacto con ellos para acordar el momento y el lugar -un descampado- en el que se cerraría la operación. Pero en el último instante, todo cambió. Sorpresivamente, en el momento del intercambio, aparecieron en el descampado cinco personas que, armadas y ataviadas con camisetas, chalecos y documentación de la Guardia Civil, se apropiaron de 69 kilogramos de hachís y procedieron a reducir a los vendedores. Posteriormente los traficantes fueron maniatados con bridas y abandonados en el descampado.

El 'vuelco' -término empleado en el argot policial para referirse a los robos de droga a grupos de narcotraficantes- estaba completado y, ya con la mercancía en su poder, los miembros de la banda iniciaban el viaje de regreso a Logroño. No fue excesivamente largo para muchos de ellos. A apenas 80 kilómetros de Marbella, en una venta en Casabermeja (Málaga), fueron localizados y detenidos cinco de los miembros de la banda. La sexta detención se produjo en Guarromán (Jaén) y el último integrante de la red fue cayó en la capital riojana. Todos acabaron en las dependencias de la Policía Nacional de la calle Serradero de Logroño, en donde se instruyeron las oportunas diligencias.

Tras las detenciones, los agentes policiales practicaron cuatro registros, uno en La Coruña y otros tres en Logroño. Como resultado de la operación, la Policía Nacional intervino un total de 69 kilos de hachís, pistolas, una escopeta Remington, chalecos antibala y antitrauma, camisetas y chalecos reflectantes con anagramas y con la leyenda 'Guardia Civil', diversas placas identificativas del Instituto Armado, guantes, pasamontañas, varios equipos de transmisión, 13 teléfonos móviles, defensas extensibles, puñales, grilletes de lazo, cuatro turismos y una motocicleta.

Además, uno de los registros de Logroño fue el del gimnasio Gym Santamaría, propiedad de uno de los detenidos, en el que se localizó una cantidad importante de anabolizantes prohibidos. Los siete detenidos fueron puestos a disposición judicial 72 horas después de su detención y el juez decretó su ingreso en el centro penitenciario de Logroño. La investigación, según explicó ayer el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, y los responsables policiales, continúa abierta.