La Rioja

Sonrisas en camino

Rafael Molina y Albert Aguiló, a su paso por Logroño, con sus dos peluches en la cabeza. uriel
Rafael Molina y Albert Aguiló, a su paso por Logroño, con sus dos peluches en la cabeza. uriel / D.
  • Dos peregrinos recogen juguetes y ropa para los refugiados

Salió a principios de junio de Saint-Jean-Pied-de-Port con el objetivo de reencontrarse a sí mismo durante el largo Camino de Santiago. Al llegar a Fisterra, con lo que se topó el barcelonés Albert Aguiló fue con un oso de peluche gigante en la basura que le dio una idea.

«Me lo puse en la cabeza y vi que la gente se moría de la risa. Pensé que una sonrisa es lo más simple que hay y lo que más falta hace; por lo que decidí poner en marcha un proyecto solidario para trasladar una sonrisa a los campos de refugiados», explica este peregrino.

Albert y otro amigo, Rafael Molina, que se ha incorporado a la iniciativa hace unos veinte días, acaban de dejar atrás La Rioja en su regreso hacia Barcelona, después de que el primero culminara la ruta jacobea. Y de su paso por tierras riojanas se llevan un nuevo compañero de viaje y de acción solidaria: otro peluche gigante, esta vez con forma de tigre. «Nos lo regalaron en la Casa de las Sonrisas de Grañón, donde lo habían tenido unos cuantos años en la recepción del albergue», comenta Albert.

Con la ayuda de estos dos grandes muñecos, los dos jóvenes catalanes quieren sensibilizar acerca de la dramática situación que envuelve a los asilados cobijados en campamentos. Y aprovechan su particular Camino de Santiago a la inversa para acercar su mensaje y su causa por diferentes comunidades.

«Queremos que la gente aporte juguetes, material escolar o ropa para los refugiados para tratar de hacerlos un poco más felices dentro de sus circunstancias», afirma Albert, quien agrega que tiene «algunos amigos que están colaborando en un campo y me dicen que la situación es bastante dura».

También insta a entidades o a ONG a que les ayuden en cuestiones de logística o para el transporte de todo lo recopilado hasta el campo de asilados que finalmente se escoja para destinar todas las aportaciones solidarias. Los peluches que recojan, que por cuestiones de higiene no resulte conveniente dirigirlos a estos campamentos, se donarán a hospitales.

Los detalles del proyecto que abanderan Albert y Rafael pueden consultarse en la página web www.osoperigroso.com y en el perfil de Facebook El Oso Perigroso. Próximamente prevén abrir una cuenta en una entidad bancaria para reunir donativos económicos para este proyecto.

Finalmente, cuando lleguen a Barcelona, contemplan organizar un gran acto en Montserrat para que quien lo desee pueda entregar su solidaridad en forma todo tipo de artículos para niños.