La Rioja

MOVIMIENTOS CON QUÍMICA

En los últimos meses nos hemos encontrado inmersos en un activo movimiento de adquisiciones de grandes multinacionales del sector de los fitosanitarios y semillas. En muchos casos, unidades de negocio diferentes, pertenecientes a las mismas empresas. Una tendencia que se ha acelerado en las últimas décadas, donde las mayores han absorbido a otras de segunda línea, y que ahora se produce entre las que están en el top six.

El reciente anuncio de adquisición de la multinacional biotecnológica Syngenta por parte de ChemChina, la mayor compañía química del gigante asiático, ha reactivado las negociaciones entre Monsanto y Bayer, en las que esta última aspira a quedarse con la multinacional estadounidense. Sobre la compra de Syngenta, las autoridades de EEUU ya le han dado el visto bueno. Ahora está pendiente del profundo estudio que ya están realizando los analistas de la Unión Europea, que posiblemente no lo pongan fácil.

La tercera gran operación es la que uniría a Dow Chemical y Dupont. Ambas compañías norteamericanas dominan el mercado mundial de los fitosanitarios, lo que daría lugar a la mayor corporación global en el campo de los fitoquímicos y las semillas. Sobre esta operación la Comisión Europea tiene sus dudas y por ello ha abierto una investigación.

Sin embargo, la fotografía del sector no es tan sencilla. Por ejemplo, en el caso de la industria obtentora vegetal, tanto convencional como transgénica, el número total de empresas europeas ronda las 7.000. En España operan más de 45, de las que 33 facturan hasta 10 millones de euros al año, 7 entre 10 y 30 millones de euros y 6 entre 30 y 50 millones de euros. Además, las de menor dimensión facturan conjuntamente más que las grandes.

Por otro lado, solo el 22% de la agricultura mundial utiliza semilla obtenida por empresas especializadas y por tanto, sujeta al pago de royalties o derechos de propiedad industrial.

Dada la incuestionable trascendencia de las operaciones presentes y futuras, es necesario que las autoridades de la competencia actúen de forma objetiva e imparcial y estén siempre pendientes de cualquier riesgo de oligopolio, porque tanto la semilla como los fitosanitarios son claves en la conformación de la cadena alimentaria.