La Rioja

Alfaro, en una foto tomada ante la sede de UGT-Rioja. :: juan marín
Alfaro, en una foto tomada ante la sede de UGT-Rioja. :: juan marín

«En UGT debemos estar todos unidos; no podemos ser el ejército de Pancho Villa»

  • Alfaro afirma que la nueva macrofederación de UGT, la mitad del sindicato en todos los sentidos, nace «adaptada a la realidad económica»

  • Carlos Alfaro Candidato a la Secretaría General de FICA-UGT de La Rioja

El próximo jueves día 15 finalizará la reestructuración interna de UGT-Rioja, con la constitución de la nueva Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA), que aglutinará al 46,9% de la afiliación (5.920 carnés) y copará el 48% de la representación ugetista en las empresas riojanas. FICA, la federación más potente de UGT-Rioja, nacerá de la integración de FITAG (Industria y Servicios Agrarios) y de MCA (Metal, Construcción y Afines), y estará dirigida -salvo sorpresas que nadie espera- por Carlos Alfaro, actual máximo responsable de MCA, quien la próxima semana presentará públicamente «una candidatura que agrupa a las dos federaciones de las que nace».

-¿Les ha costado diseñar la nueva estructura?

-No, porque la base nos ha venido de la confederal. La diferencia es que allí se han creado diez sectores y en La Rioja serán seis: alimentación, bebidas y tabaco; bienes de equipo; construcción y materiales de construcción; sector energético; industria del automóvil (componentes del automóvil y talleres de reparación, incluidos los de los concesionarios) y químico, textil y artes gráficas. Este último y los de construcción y metal serán los sectores en los que más volumen tengamos. Mi propósito es engranar los seis sectores a través del consenso y mantener la unidad de acción con CCOO.

-FICA será la macrofederación de UGT en mayúsculas. ¿No teme recelos internos habida cuenta de la influencia tradicional de MCA en el devenir de la Unión regional?

-Siempre habrá distintas opiniones, pero el objetivo es que al final todos confluyamos en las reivindicaciones y los planes de trabajo. Debemos estar todos unidos. No podemos ser el ejército de Pancho Villa. Además, los responsables de las tres grandes federaciones en las que se estructura UGT (junto a FICA, la de Servicios Públicos y la de Servicios para la Movilidad y el Consumo) participaremos en la ejecutiva de la central, con voz, aunque sin voto.

-¿Qué objetivos se plantea?

-Hay que reactivar la industria. A partir del cierre de Electrolux hemos ido en cascada: Lear, Altadis, el ERE de un año en Unipapel... En toda la industria riojana hay problemas y no sólo en las empresas grandes, también en las pymes, sobre las que nos vamos a volcar. Por eso creamos una federación que se adapta a la realidad económica. Además creemos que con esta nueva forma de funcionamiento vamos a dar un mejor servicio a los afiliados, a los delegados y a todos los trabajadores en general. En definitiva, defenderemos más y mejor los derechos de los trabajadores que se han perdido con las dos reformas laborales. También tenemos preocupación por el empleo de calidad. Hoy, por ejemplo, hablar de 'mileuristas' en la construcción es una utopía: nueve de cada diez contratos son temporales y no llegan a los 30 días y, además, hay muchos contratos de media jornada. Estamos viendo contratos de cuatro horas (unos 800 euros mensuales para un oficial de primera de la construcción), un sueldo con el que una familia de cuatro miembros no puede vivir porque los gastos se lo comen. ¿Qué ocurre? Pues que se está generando una economía sumergida enorme. Ya lo hemos puesto en conocimiento de la Inspección de Trabajo. Debe haber más control.

-Curioso. Nadie, ni el presidente, ni los portavoces parlamentarios hicieron mención a la economía sumergida durante el reciente Debate sobre el Estado de la Región.

-Porque ellos están en otro tema. Yo les diría que pongan los pies sobre la tierra. Y la tierra es ir a los tajos y comprobar que hay gente que trabaja a media jornada o gente que lo hace a jornada completa pero que está doce horas. Un tiempo extra que no se cobra y que no cotiza.

-Otra impresión del debate: que a los grupos de oposición les escama que el Ejecutivo priorice el protagonismo de sindicatos y patronal en el diseño de las políticas industriales y laborales.

-No sé si pueden sentir algún tipo de celo. Pero lo que está claro es que los sindicatos somos los que estamos en la calle, los que vamos a los centros de trabajo y los que conocemos la situación. Por eso iremos a las mesas con voluntad de ponernos de acuerdo con los empresarios y obtener soluciones para lograr trabajos y salarios dignos. y que la economía de La Rioja vaya adelante. Y, personalmente le digo: algo sé de la situación; todo no, pero algo sé.

El coste de la competitividad

-¿Será beligerante en relación con las contrataciones públicas?

-Por supuesto. No entiendo cómo los responsables autonómicos o municipales se felicitan públicamente cuando dicen que han conseguido contratar una obra con bajas temerarias del 30% o del 40% sobre el presupuesto de licitación. ¿Qué ocurre? ¿Los técnicos de las administraciones que valoran esas obras no son profesionales? Unos ahorros que al final recaen en las empresas auxiliares (subcontratas), en los trabajadores y en la seguridad laboral, la gran olvidada de la crisis. Hay trabajadores con contratos de tres meses que, indispuestos, no van a la mutua por indicación de sus empresas para que no se eleve la incidencia de partes. Con ser competitivos estamos olvidando todo lo demás.