La Rioja

Las motos clásicas invaden La Rioja

Los socios del club presumen de motos en El Espolón. :: J. herreros
Los socios del club presumen de motos en El Espolón. :: J. herreros
  • La cita turística arranca hoy con una ruta nocturna y continuará mañana con una exposición en El Espolón de Logroño

  • El Scooter Club de La Rioja organiza su octavo rally y espera la participación de más de 60 pilotos

La Vespa Iris de 1987 de María Gil «se la compró mi hermana a un alemán en Valencia, al venir a Logroño la tuvimos parada doce años en el garaje, hasta que contacté con el Scooter Club de La Rioja y Rodri, nuestro mecánico 'oficial', la puso en marcha». María confiesa que hasta hace poco «la he llevado desastrosamente» pero ahora, reparada, y pintada de fucsia, produce envidia. Igual que una de las dos Vespa GTS automáticas de Juan Floría, que la compró por Internet a un chico de Granada «y la he modificado completamente, la he reciclado a mi gusto». José Sáenz heredó la suya, una Vespa 200 PX de 1987, de su padre: «la compró hace bastantes años de segunda mano, la recuperó y, al final, me la quedé yo».

Los tres son miembros del Scooter Club de La Rioja, formado por una treintena de riojanos enamorados de las motocicletas clásicas, sobre todo de las Vespas y las Lambrettas, y dos veces al mes quedan para realizar rutas turísticas por La Rioja, Navarra y Rioja Alavesa, además de participar en los rallies de Miranda de Ebro, País Vasco, Tudela... Este fin de semana celebran el suyo propio, el 8º Scooter Rally de La Rioja, que comienza hoy con las inscripciones a partir de las 20 horas en el Stereo R&R Bar de Logroño y una ruta nocturna a las 22.30 horas. Mañana, a las 12 horas, se concentrarán en El Espolón para después partir hacia Nalda. Y el domingo exhibirán sus vehículos en Viana.

El Scooter Club de La Rioja lo fundaron hace nueve años dos de sus socios, Dani y Jorge, quienes idearon el primer rally. Para ser socio sólo es necesario tener una moto clásica, de más de 25 años, y pagar las cuotas, aunque también tiene sus ventajas. Ser socio de este club exime del impuesto de circulación y permite contratar seguros por 50 euros, además de poder acceder a asesoría mecánica. «En Logroño se ve que hay gente con afición, que está sacando y restaurando Vespas. Quizá solo falta que nos conozcan porque nuestro principal fin es que estas motos sean visibles», declara Mario da Cruz, actual presidente del club. Recuperar, promocionar y revitalizar modelos clásicos de motos es el objetivo del Scooter Club, y su rally es la manera de juntar Vespas y Lambrettas de La Rioja y provincias limítrofes. Mañana, en El Espolón, esperan juntar entre 60 y 80 motocicletas para la segunda etapa.

«La cuestión es sacar las motos y hacer una ruta para visitar algún pueblo, disfrutar de unas fiestas...», explica Mario da Cruz. Por ejemplo, el pasado 17 de julio recorrieron toda la LR-250 (Logroño-Laguna de Cameros) para disfrutar de la tercera jornada del Cameros Blues Festival. Para participar en el 8º Scooter Rally de La Rioja no es necesario ser socio porque el objetivo es «juntar a todos los 'scooteristas' de La Rioja y de las regiones vecinas, aunque, incluso, viene gente de Guadalajara, San Sebastián, Barcelona, Valladolid... porque ya empieza a ser importante», explica Mario da Cruz.

La mayoría de los dueños de este tipo de motos clásicas no sólo las usan para hacer turismo, también para la vida diaria, para ir al trabajo. «Son motos con una velocidad limitada. Hay gente que las tunea, otros las dejan originales... pero, por ejemplo, un compañero y yo nos fuimos el pasado 5 de agosto a Gijón e hicimos más de 800 kilómetros en un fin de semana», subraya Mario, orgulloso, y añade: «Llevándolas a su ritmo, te llevan a cualquier parte».