La Rioja

Uno de los imputados por el asalto de Lardero dejó sus huellas en un ramo de flores

  • La Guardia Civil no halló restos de ADN de los acusados en las bridas que se utilizaron para maniatar a las víctimas en el sótano de su vivienda

Logroño. A expensas de la declaración de los cuatro guardias civiles que están de vacaciones y cuyos testimonios, defendió el Ministerio Fiscal, son fundamentales, ayer se completó la tercera jornada del proceso que se sigue contra R.A.G.F.L.C., A.H.R. y R.J.R. El Ministerio Fiscal les imputa un delito de robo, tres de detención ilegal y, solo para el último, otro de tenencia de armas. Para los dos primeros pide una pena de 20 años de prisión y, para el tercero, 22.

Ayer fue el turno de los peritos. Y de todos los que comparecieron, las declaraciones más interesantes fueron, por un lado, las del agente de la Guardia Civil que inspeccionó las huellas dactilares que aparecieron en el ramo de flores que los asaltantes utilizaron como engaño para acceder a la vivienda y, por otro, la del médico psiquiatra que trató de vincular el consumo habitual de drogas de uno de los imputados con sus problemas para discernir entre el mundo real y el ficticio.

El ramo de flores, que a la postre fue la estratagema que idearon los asaltantes para acceder a la vivienda de las víctimas, dejó de ser un elemento accesorio para reclamar un papel más protagonista. El agente de la Guardia Civil que elaboró el informe explicó que en el plástico transparente que envolvía el ramo, se localizaron cinco huellas dactilares. «En un primer momento, tras cotejar las huellas con las de la base de datos, el resultado fue negativo», dijo el agente, detallando que no se correspondían con ninguna de las personas 'fichadas' por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Posteriormente hubo otro 'barrido' de esa base de datos. «El laboratorio criminalístico de La Rioja nos informó de la detención por parte del Cuerpo Nacional de Policía de R.A.G.F.L.C.. Al hacer un nuevo examen dos de las cinco huellas resultaron ser de él». Pese a la insistencia de los letrados en cuestionar la identificación al tratarse de huellas parciales, el perito explicó que son suficientes «entre ocho y doce puntos característicos» para una completa identificación de una persona. «En este caso hay al menos 12 puntos característicos».

Antes de la declaración del médico psiquiatra que visitó en dos ocasiones a R.A.G.F.L.C. por sus problemas con la cocaína, testificaron los agentes que no encontraron ADN de los acusados en las bridas con las que se ató a las víctimas, los que examinaron las armas y la que comparó las bridas usadas en la retención con las intervenidas en la vivienda de R.J.R. La suya fue una conclusión ambigua: «Podrían ser las mismas o no serlo».

Y el médico que atendió en dos ocasiones a R.A.G.F.L.C. aseguró que la simple adicción a la cocaína -más aún en un caso de abstinencia- puede provocar alguna disfunción cognoscitiva (discernir entre lo que está bien y lo que está mal) e incluso ayudar a construir una especie de mundo real paralelo.