La Rioja

El fiscal pide 20 años para los asaltantes a punta de pistola de un chalé en Lardero

  • Los acusados se presentaron con un ramo de flores y, cuando la víctima les abrió la puerta, la encañonaron y le exigieron el pago de una supuesta deuda

La Audiencia Provincial de Logroño juzga hoy a tres individuos (dos sin antecedentes penales y un tercero con un largo historial delictivo) que asaltaron a punta de pistola un chalé situado en la calle Valle del Oja de Lardero. Los hechos, según el relato de la acusación pública, tuvieron lugar el 28 de mayo del año 2015. Los tres acusados, «en unión de otra persona que no se encuentra a disposición del tribunal», se trasladaron a Lardero en una furgoneta alquilada y en el coche propiedad de uno ellos. Llevaban, al menos, una pistola semiautomática detonadora y un revólver detonador de retrocarga, de calibre 9 milímetros. Ambas sin licencia.

Cuando llegaron al domicilio que pretendían saquear, uno de los acusados, R.A.F.L., llamó al telefonillo. En la vivienda residían una mujer y sus dos hijos. Uno de ellos atendió la llamada y decidió abrirle la puerta, puesto que traía un ramo de flores para su madre, que, además, según relata el fiscal, era la viuda del hermano de la actual pareja sentimental de R.J.R., el acusado con un larguísimo historial delictivo (ya ha sido condenado catorce veces por delitos de lesiones, resistencia, robo, tenencia ilícita de armas, contra la seguridad vial...).

Cuando apareció la madre, R.A.F.L. le entregó el ramo de flores y le pidió que le firmará el recibo. Al volverse para coger un bolígrafo, el acusado -siempre según la tesis de la Fiscalía- «la agarró fuertemente por el cuello, tapándole la boca con la mano y encañonándole con una de las pistolas en la cabeza». La arrastró al interior de la vivienda.

El presunto delincuente le explicó entonces que su marido, ya fallecido, había dejado una deuda de 600.000 euros en una operación en Panamá y que tenía que cobrársela. En ese momento, los otros dos acusados entraron en la vivienda mientras un cuarto -sin identificar- montaba guardia en el porche de la entrada. La víctima se resistió, pero los acusados le replicaron que, si no les entregaba la llave de la caja fuerte, la matarían a ella y a sus hijos. Entonces, la mujer cejó en su resistencia y les indicó que el dinero se encontraba en un armario. Los malhechores ataron con unas bridas a la mujer y a su hijo. El otro hijo llegó a la vivienda minutos más tarde. Uno de los acusados lo sujetó del brazo, lo amedrentó con una pistola y lo ató a una tubería, siempre conforme al relato de los hechos de la Fiscalía.

Los inculpados comenzaron entonces a rastrear la vivienda en busca del botín. Consiguieron coger 45.000 euros en metálico, un reloj de la marca Rolex y otros objetos no tasados. Mientras tanto, uno de los hijos consiguió al parecer zafarse de sus ataduras y llamó al teléfono de Emergencias. Cuando subió del sótano a la planta principal, comprobó que los cuatro acusados (los tres asaltantes más el vigía) ya habían abandonado el chalé. El saqueo duró, aproximadamente, una hora.

Durante la investigación policial posterior, en el domicilio de R.J.R. no sólo se encontraron dos pistolas sin licencia, sino también once bridas como las que los ladrones usaron para atar a las víctimas del robo de Lardero.

El fiscal considera a los tres acusados culpables de un delito de robo y de tres delitos de detención ilegal. Por el primero, solicita la imposición de cinco años de cárcel; por el segundo, pide quince años. En total, cada uno de los acusados se enfrenta a una petición de veinte años de prisión menos R.J.R., al cual se le suman dos más (22 años en total) por el delito de tenencia ilícita de armas.