La Rioja

Educación replica que «la falta de un portavoz» impide aplicar «un derecho que reconocemos»

logroño. El Gobierno de La Rioja negó ayer que la Consejería de Educación esté cerrada en banda a la enseñanza de la religión islámica en los colegios. «Es un derecho que reconocemos», señaló, pero si no se ha podido implementar es debido a «la fragmentación de la comunidad islámica riojana, que impide a la Consejería contar con un único interlocutor que represente a todas las sensibilidades, que tenga una posición única y que se responsabilice de cumplir con garantías todos los requisitos y obligaciones que marca la Ley».

El Ejecutivo añadió que tanto el consejero de Educación, Abel Bayo, como personal de su departamento «han mantenido diversas reuniones con varias organizaciones islámicas de nuestra comunidad para abordar este tema». «En ellas se les ha informado de los requisitos y las obligaciones que, como establece la ley, debe asumir la comunidad islámica para que su religión se imparta en los colegios de la comunidad». Por ejemplo, «que los responsables de cada religión seleccionen a los profesores adecuados para que el Gobierno les dé el visto bueno y los contrate, y que sea una sola organización autorizada la que se comunique con los centros y la consejería para organizar la distribución de los maestros entre los distintos centros y el horario de las clases, entre otros».

Por tanto, la consejería «no ha puesto trabas para que se ejerza un derecho reconocido por ley: busca asegurarse de que se ejerce con las garantías y seguridad jurídica necesarias, y así se les ha trasmitido en las reuniones mantenidas con el colectivo».