La Rioja

La recogida del jornal

El Ayuntamiento ofrece el servicio de albergue para 50 personas.
El Ayuntamiento ofrece el servicio de albergue para 50 personas. / E.P.
  • Ayuntamiento y Cáritas se coordinan para cubrir las necesidades de asistencia y alojamiento para quienes buscan trabajo en la localidad

  • Decenas de temporeros llegan a la zona de Alfaro con el apogeo de la campaña

La pera conferencia está en su punto. Con esa madurez y sabor perfectos desde el árbol, la campaña de recogida alcanzó este viernes en la zona de Alfaro su total apogeo. Y con ella, el paisaje de la localidad se transforma.

Con los primeros rayos de sol, decenas de tractores cargados de palés se encaminan a los campos. A la par, decenas de personas con mochilas al hombro se ofrecen al agricultor para ganarse el jornal. Se reúnen en grupos alrededor de la plaza de toros o de la estación de autobuses. «Desde esta semana, el que quiere encuentra trabajo», apunta un agricultor ante la llegada como cada año de temporeros con acentos de diversas provincias y de varios países.

Ante la llegada de esta nueva población, que se quedará hasta finales de septiembre extendiendo la recogida de la fruta a la vendimia, varios organismos activan sus recursos para cubrir todas las necesidades de los temporeros en Alfaro.

A la misma primera hora en la que los temporeros ofrecen sus brazos, los voluntarios de Cáritas se afanan en preparar la comida que se repartirá ese día. Abren la ventana de 10 a 11.30 horas, de lunes a sábado. Quienes acuden a esa hora es porque no están en los campos. En sus rostros, la desilusión. Pero muchos agricultores tienen sus cuadrillas fijas. También se apuntan a la ayuda transeúntes que pasan esta temporada en Alfaro sabiendo que encuentran muchas necesidades cubiertas. A ellos, Cáritas ofrece billete de bus para que busquen trabajo en otros lugares.

Desayuno caliente, un bocadillo para comer, fruta y recipientes con alubias, arroz con atún o pasta para cenar. También les ofrecen servicio de consigna, carga de móviles, ropero (ya han repartido más de cien mantas), vales semanales de ducha para que, en coordinación con el Ayuntamiento, puedan asearse cada tarde de 19 a 21 horas en el pabellón del instituto... Desde que comenzara el 1 de agosto, han superado las 220 fichas de atendidos en esta campaña.

Desde tres jóvenes a una mayoría de jubilados, el esfuerzo de los 22 voluntarios es titánico. En varios días de esta pasada semana, llegaron a repartir comida a 72 personas. El viernes se redujeron a 46. Los voluntarios confían en que hayan dejado de acudir porque han encontrado trabajo. La ayuda de Cáritas es por siete días, como un margen de asistencia mientras buscan su oportunidad.

Con lustros de experiencia, la directora de Cáritas Alfaro, Crescen García, apunta que este verano ve mucha gente nueva, sobre todo marroquíes llegados en sus coches desde todas las comunidades, desde Andalucía a Galicia. También llegan, en menor número, argelinos o rumanos, que conforman cuadrillas con las que los principales agricultores cuentan cada año.

A unos metros de la sede de Cáritas descansan unos cartones. A la vuelta del tajo, serán el somier de varios temporeros. Cuatro veranos después, el Ayuntamiento ofrece el servicio de albergue. Con 50 plazas, la media diaria de ocupación es de 20 a pesar de que las tres primeras noches hasta que encuentran trabajo son gratis y, una vez hallado, apoquina los 3 euros el agricultor. La mayoría de los temporeros prefiere dormir en casillas, en solares... Los voluntarios les instan a dormir bajo techo y protegidos. Dicen que no va con ellos. Es otro estilo de vida.