«1986»

MANUEL RUIZ HERNÁNDEZ EL ANÁLISIS

Este año hicimos un viaje a la viticultura italiana. Se vivían dos zozobras. Una, el esperado impacto de la nube de Chernóbil y la del adulterado de vinos de alcohol metílico. Ambas situaciones como consecuencia de exceso de confianza en las precauciones legales.

Realmente lo del metílico había sido disparatado pues en un país con excedentes de vino, algunos majaderos intentaron hacer vino artificial. Años antes había ocurrido en España con licores. Y a la vuelta de tal viaje publicamos en estas páginas un artículo sobre la tendencia anárquica de la viticultura.

Actualmente en Rioja se espera articular el uso de excedentes de vino de calidad guardados por el cosechero para suplir cosechas deficientes en calidad, teóricamente admisible. Y se articula este uso para que no existan desmadres productivos. Toda vigilancia es poca pues la psicología fuerza a producir de un modo complicado.

Entre nosotros ocurre gran separación de propiedades entre viña y bodega. Mayor que en Europa. Unos producen la uva y otros hacen el vino. Esto propicia y fuerza un mercado interior importante y tensiones por exceso o escasez de uva. Y psicológicamente se ha producido una inducción por codicia, a la producción de uva para cumplir... «que sobre uva que elegiremos lo mejor»... Y así se ha llegado a veces a disparates de viticultores que buscan a técnicos que certifiquen que sus excedentes son los mejores. Fuente de insolidaridad.

Estimamos que todas las cláusulas de defensa ante excesos de productividad serán pocas y que debe reforzarse nuestra teoría de enseñanza técnica continuada a los viticultores de principios de enología de la calidad para que, si se llega a un disparate productivo, se animen muchos riojanos a pasar a ser empresarios. Esta es la labor que venimos desarrollando desde hace casi 60 años y tenemos la seguridad de que es la única seguridad eficaz.

Capaz de sostener el valor del suelo como bien transmisible.

Pues, paradójicamente, la llegada en 1970 de gran capital tuvo un efecto descapitalizador pues viandas y reservas se vendieron a mitad de precio.

La lucha de la vitivinicultura riojana hoy consiste en recapitalizar el suelo, para saldar el desgarro de 1970.

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