Zuckerberg cree que es «inevitable» regular Facebook

Zuckerberg, en su comparecencia en el Congreso de EE UU. :: efe/
Zuckerberg, en su comparecencia en el Congreso de EE UU. :: efe

El fundador de la red social, que reconoce la venta masiva de datos de sus usuarios, aboga por la modestia para minimizar las futuras restricciones

M. GALLEGO NUEVA YORK.

El arrogante Mark Zuckerberg que retratase el director David Fincher en 'La red social' no apareció ayer en el Congreso. En lugar del chico de la camiseta gris, los legisladores se encontraron con un obediente ejecutivo de chaqueta y corbata que no dejaba de disculparse por su mala conducta y se mostraba dispuesto a aceptar de buen gusto el castigo de la regulación. Algo que ve como «inevitable» y, seguramente, solo intenta minimizar.

El Zuckerbeg que declaró el martes durante cinco horas ante un comité del Senado y otras tantas ayer ante otro de la Cámara Baja ni siquiera parecía ser el genio informático por el que se le tiene. «Muy buena pregunta, señor congresista. Deje que le mande a mi equipo para que le conteste», dijo varias veces, en respuesta a preguntas técnicas que no parecían tan complicadas. De hecho, los legisladores decepcionaron por su falta de profundidad. Según el experto tecnológico Shelly Palmer lo único que demostraron es que «no tienen ni idea de cómo funciona Facebook. Ni siquiera saben cómo funciona internet».

Algunas preguntas dejaban claro que, cuanto menos, hay dudas. «¿Qué es exactamente Facebook?», preguntó el congresista Walden. «Considero que somos una compañía tecnológica», respondió él. «Lo principal que hacemos es tener ingenieros que escriben códigos y montan servicios para otra gente».

Aunque ayer hubiera un tono más recriminatorio que la víspera, al fundador de Facebook lo trataron con la gentileza propia de quien, a los 33 años, ya posee una fortuna de 64.000 millones de dólares (51.753 millones de euros). Todo un ejemplar americano de hombre hecho a sí mismo. En las pocas ocasiones en las que lo pusieron contra las cuerdas descubrieron que, bajo la docilidad aparente, se halla la tenacidad de no cambiar.

Responsable único

Autodeclarado responsable único de la adquisición masiva de datos de sus usuarios por parte de Cambridge Analytica, que según dijo ayer también habría comprometido los suyos propios, Zuckerberg no estuvo dispuesto a admitir que los usuarios de Facebook sean propietarios de la información que cuelgan, que en su opinión pertenece a la empresa. Tampoco ve necesario que se limite el acceso a los niños. Y en cuanto a dar la posibilidad de prohibir el uso total de su información con terceras partes, «eso es una pregunta compleja que no se puede responder en una palabra». Su segunda, Sheryl Sandberg, jefa de operaciones, sí lo hizo la semana pasada en una entrevista con la cadena de NBC. «Eso tendría que ser de pago», advirtió.

La opción no está aún disponible, pero algunos de los legisladores que le trataron ayer con guante blanco claman airados que el Congreso actuará para devolver el poder a los 2.000 millones de usuarios. Para ello miran los pasos que ha dado Europa y el borrador de la llamada Browser Act (Ley del Navegador) que ha propuesto en el Comité de Energía la congresista Marsha Blackburn. Por ahora, una propuesta de trece páginas que tiene mucho camino por recorrer antes de convertirse en ley.

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