Yakarta se hunde en su caos

Indonesia plantea iniciar el traslado de su capital el año que viene para atajar los problemas de superpoblación y el hundimiento del suelo

ZIGOR ALDAMA SHANGHÁI.

Yakarta no es el lugar más adecuado para pasar unas vacaciones. La población de la capital indonesia se ha disparado hasta superar los 11 millones de habitantes -que podrían ser 16 millones en 2020 si continúa creciendo al ritmo actual del 3,75%-; las diferencias sociales se han acrecentado -y con ellas los niveles de criminalidad-, los atascos son infernales y la contaminación se ceba con el aire y el agua. Muchos de los ríos que surcan la ciudad son, de facto, gigantescas alcantarillas al aire libre.

Por si fuese poco, la combinación del aumento del nivel del mar y el hundimiento del terreno provocada por el exceso de construcción y la sobreexplotación de acuíferos convierte a Yakarta en una de las megalópolis más amenazas del planeta. Un 40% de su territorio ya está por debajo del nivel del mar; el agua potable, que la población más pobre obtiene de pozos más o menos rudimentarios, ya escasea y la ciudad continúa hundiéndose más de cinco centímetros al año de media. Si no se hace algo para evitarlo, en solo una década Yakarta podría quedar sumergida. La situación es tan grave ya que, en ocasiones, algunos ríos incluso fluyen hacia el interior.

CASOS EN ASIA

uMyanmar
Los militares decidieron por sorpresa en 2005 trasladar la capital de la antigua Birmania de Rangún a Pyinmana, en mitad de la nada. Un gran desfile militar selló su estreno en 2006.
uMalasia
El descontrolado avance de Kuala Lumpur llevó al Gobierno a buscar una alternativa en la década de los ochenta. En 1995, se inauguró Putrajaya, a 36 kilómetros de su antecesora.
uSri Lanka
Tras dejar de ser Ceilán en 1972, se decidió otorgar protagonismo a Kotte como centro político, en un proceso incompleto. Así, y dada su cercanía a Colombo, parece uno de sus barrios.
uKazajistán
Hace dos décadas, el presidente Nazarbáyev optó por mover la capital de Almatý a Astaná. La decisión le ha sentado bien, y la ciudad es foco de modernidad de la exrepública soviética.
uTurquía
Atatürk instaló en 1923 la capital en Ankara, en detrimento de Estambul. La pequeña ciudad de la zona asiática es hoy una urbe con más de cinco millones de habitantes.

Así, es fácil entender la premura del presidente Joko Widodo para trasladar la capital del archipiélago a otro lugar. En teoría, el proceso debería comenzar el año que viene y culminar en un lustro, pero todavía ni siquiera se ha escogido una ubicación para el nuevo centro político del país con mayor población musulmana del mundo. Se barajan varias posibilidades, sobre todo en las islas de Java -la más poblada y donde se encuentra Yakarta- y Borneo -poco poblada, selvática y cuya soberanía está compartida con Malasia y Brunéi.

Esa última es la que se perfila como la candidata más apropiada. Concretamente, los responsables del Consejo para la Planificación del Desarrollo Nacional (Bappenas) apuntan a la ciudad de Palangkaraya, capital de la provincia de Kalimantan Central, como la más adecuada para tomar el testigo de Yakarta. «El presidente me ha pedido que hagamos un estudio en profundidad sobre su idoneidad, porque quiere que represente la capital ideal para Indonesia», afirmó el responsable del Consejo, Bambang Brodjonegoro.

No es la primera vez que se considera la posibilidad de mudar la capital a esa localidad. De hecho, el primer presidente de la Indonesia independiente, Sukarno, ordenó levantar esa ciudad en 1957 con la intención de que se estableciesen allí los organismos institucionales. La fuerza económica de Java hizo que se desechase la idea, pero ahora no faltan los partidarios de ponerla en práctica. «No solo descongestionará Yakarta, que seguirá siendo un centro económico de primer orden, sino que permitirá desarrollar otras zonas fuera de Java», opinó en declaraciones a la agencia Tempo el diputado Zainudin Amali.

La separación de los centros político y económico de un país no es algo nuevo. Y, aunque los ejemplos más famosos están en países como Brasil -Brasilia- o Australia -Camberra-, en la propia Asia se han llevado a cabo movimientos similares en los últimos años: en 1999 Malasia trasladó la sede del Gobierno a Putrajaya -cerca de Kuala Lumpur-, y en 2005 Myanmar -la antigua Birmania- hizo lo propio con la designación de Naypidó como capital.

Salvar la ciudad

En ambos casos hubo polémica, y en Indonesia el debate también está servido. Los detractores del traslado señalan que, a pesar de que Palangkaraya cuenta con una extensión que multiplica por cuatro la de Yakarta y menos de 300.000 habitantes, su falta de acceso al mar debería ser tenido muy en cuenta. Sobre todo, porque Indonesia está compuesta por más de 7.000 islas. «No tiene mucho sentido que solo se pueda llegar por aire», criticó en declaraciones al diario 'The Straits Times' el experto en planificación medioambiental Rudy Parluhutan Tambunan.

Muchos como él abogan por buscar soluciones para que Yakarta sea viable y no haya que escapar de ella. La decisión final se debería conocer en las próximas semanas.

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