Macron quiere refundar la UE en todos los países con «convenciones democráticas»

Macron avanza por la Galería de Bustos del Palacio de Versalles, donde ayer ofreció su discurso a los parlamentarios franceses. :: E. L. / Reuters/
Macron avanza por la Galería de Bustos del Palacio de Versalles, donde ayer ofreció su discurso a los parlamentarios franceses. :: E. L. / Reuters

El presidente francés busca reducir la cifra de parlamentarios, suspender el estado de emergencia y acabar con los aforados

FERNANDO ITURRIBARRÍA PARÍS.

El presidente francés, Emmanuel Macron, propuso ayer lanzar antes de fin de año «convenciones democráticas» para refundar la Unión Europea (UE) en todos los países miembros, una idea que figuraba en su programa electoral y que pretende incluir en la hoja de ruta reformista consensuada con la canciller alemana, Angela Merkel. En un discurso programático pronunciado ante el Parlamento reunido en Versalles, el nuevo inquilino del Elíseo anunció su intención de recurrir al referéndum si no se aceptan sus reformas institucionales, como la reducción del número de escaños, la revisión de la ley electoral o la supresión del tribunal para aforados, y confirmó el fin en noviembre del estado de emergencia instaurado ante la amenaza del terrorismo yihadista.

Un mes después de haber recibido allí a su homólogo ruso, Vladímir Putin, el presidente francés regresó al palacio de Versalles en un desafío a los detractores que le acusan de encarnar una monarquía republicana de tintes faraónicos digna de Luis XIV, el rey Sol que gobernó desde esa sede simbólica del poder absoluto. Macron convocó en sesión extraordinaria a los diputados y senadores para dirigirles un discurso sobre el estado del país a la manera del que pronuncian cada año los presidentes de Estados Unidos ante la Cámara de representantes y el Senado reunidos en sesión conjunta, una novedad con vocación de convertirse en cita anual para rendir cuentas de su gestión.

El capítulo europeo encontró especial énfasis en la alocución de un presidente de marcado perfil europeísta que conquistó el poder en mayo tras derrotar en las urnas el populismo eurófobo representado por la ultraderechista Marine Le Pen. Tras reconocer que la construcción comunitaria se ha visto fragilizada durante el último «decenio cruel» por la «proliferación burocrática» y un «escepticismo que no me parece injustificado», Macron invitó a «hacer revivir el deseo de Europa» y recuperar la idea original de los padres fundadores de la UE.

«Corresponde a Francia tomar la iniciativa y deseo hacerlo en los próximos meses gracias al trabajo estrecho ya emprendido con la canciller de Alemania», dijo en alusión a la hoja de ruta que redacta con Merkel para reformar la UE y la zona euro. «Antes de fin de año, sobre esas bases, lanzaremos por todas partes en Europa convenciones democráticas para refundar Europa sobre esa ambición principal que une a los hombres», anunció sin aportar más detalles acerca de una iniciativa que debería ser asumida por los demás países miembros para ser una realidad. «Libre es cada uno luego de suscribir o no. Pero no es la hora para más remiendos», advirtió.

Escasos aplausos

En un discurso de hora y media, que apenas arrancó aplausos pese a sus arrebatos líricos y reflexiones filosóficas, Macron desgranó las reformas institucionales de su programa presidencial y dejó la cocina doméstica para la investidura hoy en la Asamblea Nacional de su primer ministro, Edouard Philippe, eclipsado por la sombra alargada del presidente Sol.

En cosa de un año pretende reducir en un tercio los 577 diputados y 348 senadores, introducir una dosis proporcional en el escrutinio mayoritario para mejorar la representación de todas las sensibilidades políticas, limitar el número de mandatos parlamentarios y someter las leyes importantes a una evaluación posterior. Si el Parlamento no se amolda, «recurriré al voto de nuestros conciudadanos por vía de referéndum», avisó.

Macron también confirmó su voluntad de suprimir la Corte de Justicia de la República, jurisdicción especial para los aforados, y de garantizar la independencia de los magistrados mediante la separación efectiva de los poderes ejecutivo y judicial. Además, aseguró que las medidas del estado de emergencia que van a ser adoptadas por la futura ley antiterrorista estarán sometidas a «la vigilancia del juez judicial con respeto íntegro y permanente a nuestras exigencias constitucionales y nuestras tradiciones de libertad».

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