Macron exige a los países del Sahel eficacia contra el yihadismo

El presidente francés anuncia la ayuda de su país y de la UE a unafuerza conjunta pero pide colaboración activa a los gobiernos de la zona

R. C.

El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió ayer su ayuda al G-5 Sahel, integrado por Malí, Níger, Burkina Faso, Mauritania y Chad, para el despliegue de una fuerza conjunta antiyihadista y urgió a sus miembros a demostrar su eficacia, durante una cumbre en Bamako en la que acordaron un presupuesto de 423 millones de euros. El G-5 reactivó este proyecto durante una cumbre en febrero ante la degradación de la situación en el centro de Malí.

La fuerza, que se desplegará inicialmente en los confines de Malí, Burkina Faso y Níger, se sumará a la operación francesa Barkhane -que combate a los yihadistas en el Sahel- y a la Misión de la ONU en Malí (Minusma).

La UE prometió 50 millones, «el inicio de un compromiso a largo plazo» que París propiciará. En los próximos meses está prevista una conferencia de donantes. Macron se mostró esperanzado en que, el día 13, el Consejo franco-alemán en la capital francesa permita «anunciar compromisos comunes en torno a esta alianza». Pero «depende de ustedes y de sus ejércitos convencer de que el G-5 puede ser eficaz, dentro del respeto a las convenciones humanitarias», dijo el dirigente galo, que exortó a que se evite «no hablar de los verdaderos problemas y fingir que se actúa». En este punto, presionó a los dirigentes del G-5 para llevar a cabo «reformas institucionales y esfuerzos de gobernanza».

En un nuevo desafío a los dirigentes africanos, la principal alianza yihadista del Sahel, vinculada a Al-Qaida, difundió el sábado un vídeo con la prueba de vida de seis extranjeros secuestrados en Malí y Burkina Faso entre 2011 y 2017, entre ellos la francesa Sophie Pétronin.

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