Tres escenarios para sacar a Italia de la crisis política

Vista el exterior del palacio del Quirinal en Roma. / RICCARDO ANTIMIANI (EFE)

Mattarella baraja tres posibilidades: repetición de elecciones, un Gobierno técnico con Cottarelli, o un Ejecutivo político recuperando la alianza entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga

DARÍO MENORCorresponsal en Roma

Sólo hay una cosa clara en la crisis política abierta en Italia desde que el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga comenzaron a negociar un pacto para poner en marcha un Gobierno: nadie sabe cómo se va a resolver la situación, ni siquiera sus propios protagonistas. Ahora mismo se vislumbran al menos tres posibles escenarios. El primero es la repetición de elecciones lo antes posible. Aunque los partidos amenazaron con que la convocatoria fuera a finales de julio, con medio país de vacaciones y el otro medio a punto de cogérselas, ahora parecen haber recuperado algo de cordura y apuestan porque la cita con las urnas sea en septiembre u octubre.

Otra alternativa sería el nacimiento de un Gobierno guiado por Carlo Cottarelli, el economista al que el pasado lunes el presidente de la República, Sergio Mattarella, encargó que pusiera en marcha un Ejecutivo técnico. Aunque el líder de la Liga, Matteo Salvini, al principio rechazó esa posibilidad, ahora ha cambiado de opinión y parece dispuesto a forzar la abstención de su partido para que Cottarelli llegue al poder. Sería a condición de que su vida política fuera corta y convocara elecciones en breve. Las buenas perspectivas que las encuestas vaticinan a la Liga hacen que Salvini desee volver a las urnas en breve, aunque no en mitad del verano, con las ciudades del norte donde tiene su granero de votos medio vacías. «Las vacaciones son sagradas», señaló.

El último escenario es tal vez el que más papeletas tiene de hacerse realidad, aunque atreverse a hacer vaticinios en la política italiana tiene un punto suicida. Esta tercera posibilidad vendría con la recuperación del pacto del Gobierno entre el M5E y la Liga que Mattarella tiró por tierra el pasado domingo al vetar que el eurófobo Paolo Savona se hiciera con el Ministerio de Economía. Aquella decisión provocó una crisis institucional desconocida en décadas en el país, con el líder del M5E, Luigi Di Maio, amenazando incluso con poner en marcha el proceso parlamentario para cesar a Mattarella. Al final Di Maio ha reculado. «Si hemos cometido errores estamos dispuestos a admitirlos», comentó en un encuentro con simpatizantes en Nápoles en la noche del martes. Ayer fue más allá y se mostró dispuesto a quitar a Savona de ministro de Economía para conseguir así que nazca un Gobierno político guiado por Giuseppe Conte, el profesor al que el M5E y la Liga ofrecieron el cargo de primer ministro. Insistió, eso sí, en que Savona forme parte del Gabinete aunque sea en una cartera distinta.

Ante la posibilidad de que este tercer escenario acabe concretándose, Cottarelli no presentó ayer la lista con sus ministros y se reunió sólo de manera informal con Mattarella. El presidente estaría siguiendo «con gran atención» el cambio de postura en el M5E y la Liga y la nueva disponibilidad a colocar a una figura que no sea euroescéptica en el Ministerio de Economía. Les dio más tiempo a Di Maio y Salvini para que traten de poner en marcha un Gobierno político. Los dos líderes que reclamaron haber ganado los comicios legislativos del 4 de marzo insistieron en que un Ejecutivo guiado por ellos no sacaría a Italia de la moneda única. «Es equivocado decir que queríamos salir del euro. El M5E y la Liga no han tenido nunca esa hipótesis», aseguró Di Maio. Se olvidaba de que en uno de los borradores del programa del nuevo Gobierno se contemplaba un mecanismo para que el país recuperara la lira.

Los inversores internacionales dieron ayer un respiro a Italia. La Bolsa de Milán cerró con una subida de un 2,09%, mientras que la prima de riesgo bajó hasta los 247 puntos, 50 menos que el día anterior.

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