CDU y CSU cierran filas en busca del cuarto mandato de Merkel

Merkel y Seehofer presentan el programa electoral. :: j. m. / afp
Merkel y Seehofer presentan el programa electoral. :: j. m. / afp

Los conservadores alemanes ofrecen rebajas de impuestos y pleno empleo y pactan la discrepancia sobre la acogida a los refugiados

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Pleno empleo, reducción del IRPF sin aumentos fiscales compensatorios, más seguridad con la contratación de 15.000 policías suplementarios, incremento de las ayudas a las familias con niños o inversiones en vivienda pública son algunas de las promesas que figuran en el programa electoral de los conservadores alemanes que presentaron ayer la canciller federal y presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel, y el primer ministro de Baviera y líder de los socialcristianos (CSU), Horst Seehofer. Todo con el objetivo de conseguir «Una Alemania en la que vivamos bien y a gusto», según figura en el título del documento, y «bienestar y seguridad para todos», como explicó Merkel en la rueda de prensa con su socio bávaro.

Un programa «asocial, irresponsable y poco serio», sin embargo, a juicio del presidente y candidato a la cancillería de los socialdemócratas, Martin Schulz. No es más que una oferta «de mínimos para evitar conflictos en el seno de la Unión», comentó Schulz, que lo calificó de «cobarde» y «sin ideas de futuro». Además criticó que contiene regalos fiscales para los que más ganan, incluye un concepto impositivo impracticable, no aborda el problema de las pensiones y olvida buscar la equiparación salarial de las mujeres.

LA OFERTA PARA LA REELECCIÓN

uEl pleno empleo
«Si en 2005 hubiéramos planteado el pleno empleo se habrían reído. Ahora es un objetivo realista», cree Merkel, quien recordó que el año de su llegada al poder el desempleo superaba los 5 millones de personas. En 2013 descendió a 3 millones y ahora el objetivo es rebajar el actual 5,5% a la mitad para 2025, dejarlo por debajo del 3% que se considera pleno empleo.
uLas rebajas fiscales
Los conservadores germanos prometen aliviar la presión tributaria a los ciudadanos por 15.000 millones, el mismo volumen que ofrecen los socialdemócratas. Pero el SPD defiende un incremento de los impuestos a los sueldos más altos, mientras CDU/CSU proponen rebajar las cargas fiscales y la progresiva desaparición del tributo por la reunificación del país.
uAyudas por hijos
La formación liderada por Merkel incluye en su programa incrementar la desgravación fiscal por hijos y aumentar en 25 euros mensuales, hasta 217, la ayuda pública por cada uno de los dos primeros descendientes, a 223 para el tercero y a 248 a partir del cuarto. Los que compren su primera vivienda recibirán además durante diez años 1.200 euros anuales por hijo.

Tras la aprobación unánime del programa por la directivas de las dos formaciones hermanas, Merkel y Seehofer subrayaron que el trabajo es la clave para mayores inversiones y un aumento de las ayudas a las familias. De ahí el objetivo de alcanzar el pleno empleo para 2025, con la reducción del paro actual del 5,5% o 2,5 millones de personas a la mitad. Una meta que no se lograba desde los pasados años 70 y que supone rebajar el paro a menos del 3% de la población en edad laboral.

Conscientes del problema demográfico del país y la falta de personal cualificado en muchas empresas, los conservadores anunciaron una ley para facilitar la inmigración de mano de obra especializada de modo que «ningún empleo quede sin cubrir». Una regulación adecuada facilitará la inmigración legal, subrayó Seehofer.

Tras meses de polémica interna sobre la política de refugiados y los duros ataques desde Múnich a la canciller, el líder bávaro aseguró que existe ahora «una fuerte comunión entre la CDU y la CSU» y se declaró «sumamente contento» con el programa conjunto. Sin embargo, sigue habiendo disenso en el tema de los peticionarios de asilo. Merkel dejó claro que continúa rechazando cuotas máximas anuales de refugiados como exige Seehofer, mientras éste comentó que esa iniciativa figurará en el 'Plan de Baviera' que su partido tiene pendiente de aprobar como programa electoral propio y adicional.

Con la vista en la familia

El jefe de la CSU reconoció, pese a todo, que su exigencia de limitar la entrada de refugiados no será condición previa para sumarse a una nueva coalición de gobierno a las órdenes de Merkel. Ambos comentaron, además, que sus partidos no se comprometen de antemano con cualquier otra formación y sólo rechazan alianzas de gobierno con La Izquierda o los populistas de Alternativa para Alemania (AfD).

A la hora de precisar sus promesas y con la vista puesta en las familias, los dos dirigentes conservadores señalaron que reducirán en 15.000 millones el pago del IRPF y eliminarán paulatinamente a partir de 2020 el 'impuesto de solidaridad', la carga fiscal del 5,5% a los ingresos que se estableció tras la reunificación para financiar la reconstrucción del Este. También se incrementará la desgravación fiscal por hijos y se creará una ayuda a la vivienda infantil, de manera que las familias que compren su primera residencia recibirán adicionalmente durante diez años una subvención anual de 1.200 euros por cada hijo y quedarán exentas del pago del tributo de bienes inmuebles.

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