La Rioja

Los centristas de Macron barren a la oposición en las legislativas

Emmanuel Macron saluda. / Reuters | Atlas

  • Consigue entre 341 escaños de 577, muchos más de los 289 necesarios para la mayoría absoluta

Con su promesa de renovación de la vida política y una batería de reformas, el movimiento del presidente centrista Emmanuel Macron obtuvo este domingo una mayoría absoluta abrumadora en las legislativas en Francia, donde la oposición quedó malherida. La República en Marcha (LREM) de Macron, creado hace poco más de un año, barrió a los principales partidos históricos de izquierda y derecha con 341 escaños de 577, muchos más de los 289 necesarios para la mayoría absoluta. Esta victoria se ha visto empañada por un índice récord de abstención en este tipo de comicios. La victoria anunciada del partido del presidente, junto con un desinterés creciente por la política, ha disuadido a muchos votantes de acudir a las urnas.

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Según cifras del ministerio del Interior a las 23.00 horas GMT (excepto las 11 circunscripciones de franceses en el extranjero), el movimiento La República en Marcha ganó holgadamente a la derecha, que consiguió 135 diputados y la extrema derecha (8 diputados). La Líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, sobrevive a la hecatombe con su primer escaño parlamentario. Una victoria amarga para quien aspiraba a liderar el primer partido de la oposición y ni siquiera tendrá grupo parlamentario propio. También deja solo migajas a la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon y sus aliados (27), que puede crear un grupo parlamentario, y al Partido Socialista (43), cuyo líder, Jean-Christophe Cambadélis, anunció su dimisión minutos después de que las estimaciones mostraran una derrota histórica de su partido en la segunda vuelta de las legislativas. "Hay que construir una nueva oferta política de izquierdas para contrarrestar el neoliberalismo y el nacionalismo", indicó Cabadélis, quien señaló que una dirección colectiva se hará cargo del partido.

La metamorfosis en la Asamblea Nacional saltará a la vista: la mitad de los nuevos diputados no han ocupado nunca cargos electos y proceden de la sociedad civil, habrá muchos más jóvenes y mujeres, y una mayor diversidad étnica. En opinión del profesor de Derecho Constitucional Didier Maus, "se tiró todo lo que representaba un sistema anterior y se está intentando otra cosa". Estas elecciones desembocan en "la mayor renovación del elenco político desde 1958 y quizá 1945". El presidente más joven de la historia de Francia -tiene 39 años- y prácticamente desconocido hace apenas tres años se ha fijado como prioridad reformar el país de cabo a cabo con un abanico de propuestas socioliberales.

La nueva Asamblea Nacional empezará por votar tres proyectos de ley: uno sobre la moralización de la vida pública -tras una campaña deslustrada por diferentes escándalos político-financieros- otro para reforzar las medidas de seguridad contra el terrorismo y un tercero sobre la reforma del código del trabajo. A la vista de los resultados electorales el contrapeso político será escaso aunque los analistas advierten que la oposición podría echarse a la calle.

Con su triunfo bajo el brazo, el europeísta Emmanuel Macron acudirá en posición de fuerza el jueves y viernes a una reunión del Consejo Europeo en Bruselas. En el poco más de un mes que lleva de presidente, Macron se labró una reputación a nivel internacional de hombre carismático. En mente de todos está la imagen del firme apretón de manos con el presidente estadounidense Donald Trump - interpretado como un desafío -, y su liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático cuando Estados Unidos decidió salirse del acuerdo.

Puertas adentro, también hay quien dice que la victoria electoral de su movimiento en las legislativas se debe sólo a su arrebatadora personalidad. "Los diputados ¡En marcha! tendrán que obedecer" al ser elegidos solamente porque encarnan al presidente, criticó esta semana el jefe de filas de la derecha, François Baroin, usando el antiguo nombre de la formación de Macron que pasó a llamarse La República en Marcha después de la segunda vuelta presidencial.

Como marca la tradición, el primer ministro Edouard Philippe presentará lunes o martes la dimisión de su gobierno. Se le encomendará la formación de otro, con una posible remodelación.

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