La Rioja

May quiere respetar los derechos de los ciudadanos de la UE tras el 'Brexit'

Theresa May de visita en Dinamarca
Theresa May de visita en Dinamarca / Reuters
  • La primera ministra británica ha llamado a que la desconexión de Reino Unido sea un proceso tranquilo y que ambas partes pacten mantener las condiciones vitales y legales de sus respectivos emigrantes

La primera ministra británica, Theresa May, ha señalado este lunes que confía en que la salida de Reino Unido de la UE sea un proceso tranquilo y que espera garantizar los derechos de los ciudadanos del bloque que ya están en el país. "Espero ser capaz de garantizar los derechos legales de los ciudadanos de la UE que ya están en Reino Unido siempre y cuando los británicos que viven en Europa reciban, en los países que son estados miembro de la UE, el mismo trato", ha declarado a la prensa durante su visita a Dinamarca.

La primera ministra ha reiterado que activará el proceso formal de divorcio del bloque a finales de marzo de 2017 como muy tarde y ha añadido que confía en que "pueda ser una salida tranquila y ordenada". May ha dicho que quiere que el acuerdo con la UE para después del Brexit refleje "el tipo de relación madura y de cooperación que tienen dos amigos y aliados estrechos".

Por otra parte, su portavoz ha insistido este lunes en que no sería aceptable una segunda votación sobre el Brexit en el Parlamento. "Por supuesto, el Parlamento debatirá y escrutará el proceso mientras esté en marcha. Eso es absolutamente necesario y lo correcto", ha aclarado. "Pero tener una segunda votación o una votación para volver a adivinar la voluntad de los británicos no es la manera aceptable de seguir adelante", ha insistido el portavoz de May.

Entretanto, el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, ha asegurado este lunes que trabajará por un "divorcio amistoso" entre Reino Unido y la UE cuando comiencen las conversaciones. "Estoy seguro de que seremos capaces de superar cualquier obstáculo", ha afirmado en una declaración conjunta con May en Copenhague. "Deberíamos aspirar a un divorcio amistoso. Ese será nuestro punto de partida en las negociaciones", ha sostenido Lokke.