Trump ningunea al partido para pactar con la oposición una solución a los 'dreamers'

Manifestación ante la Torre Trump, en Nueva York, en defensa de los inmigrantes. :: J. L. / EFE/
Manifestación ante la Torre Trump, en Nueva York, en defensa de los inmigrantes. :: J. L. / EFE

El compromiso incluye una prolongación de la estancia para los jóvenes inmigrantes crecidos en EE UU y un refuerzo de la seguridad fronteriza

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

Durante su visita a Florida para supervisar los daños causados por el huracán 'Irma', Dinald Trump confirmó un principio de acuerdo con la oposición demócrata para promulgar una norma que proteja de la deportación a los 'dreamers', jóvenes que llegaron a Estados Unidos de niños, con sus padres, inmigrantes indocumentados, y que no han llegado nunca a regularizar su situación. Esa norma deberá sustituir al programa DACA, puesto en marcha por Obama con el mismo fin y que Trump ha decidido cancelar en cumplimiento de sus promesas electorales.

Sin embargo, el presidente ha debido recular ante la enorme impopularidad de la medida, que sin embargo era un tributo presidencial a sus bases más radicales e intransigentes con la inmigración ilegal.

La noticia del acuerdo produjo un estertor en las filas de la derecha, que acusaron a Trump de abandonar su posición de campaña, lo cual movió a la Casa Blanca a enviar mensajes contradictorios sobre la solidez del pacto aunque el presidente se mantenía firme en las premisas del acuerdo.

Tras mensajes contradictorios, el presidente Trump confirmó el trato con los demócratas así como el apoyo de los líderes republicanos en ambas cámaras, Paul Ryan y Mitch McConnell, en un marco de ley que incluyera DACA con un plus de seguridad en la frontera.

En rueda de prensa el presidente confirmó haber hablado también con Ryan y McConnell, que no tomaron parte en la reunión con la oposición, y añadió que no se trata de amnistía ni ciudadanía para inmigrantes sin regularizar, sino sólo de permitirles la permanencia en el país. Aun así, Paul Ryan señaló que el trato tiene que ser aprobado en el Congreso y que el presidente entiende que tiene que trabajar con el partido que ostenta la mayoría legislativa.

Por su parte los líderes demócratas del Congreso, Nancy Pelosi y Chuck Schumer, confirmaron un marco de acuerdo con el presidente que convertiría las protecciones del DACA en ley sin incluir el muro -aunque Trump seguirá con el propósito- que la Casa Blanca pretende construir en la frontera con México. La nueva legislación incorpora un paquete de reforzamiento de seguridad fronteriza que, aún pendiente de determinar en detalle, incluirá nuevas tecnologías .

Aun así, Trump parecía forzar las líneas semánticas durante las declaraciones publicas del jueves, y mientras no negaba que el muro fuera un tema separado del pacto del DACA, afirmaba que su construcción del muro continuaría, aunque en realidad ya estaba en marcha en forma de renovación de las existentes vallas viejas y muros de la frontera. El pacto con los demócratas, el segundo del mes, dejó lívidos a los republicanos del Capitolio, no sólo por haber sido ninguneados otra vez por el presidente, sino porque el trato consolida a los líderes demócratas, quienes, aun en minoría en el Congreso, han ganado por ahora a sus rivales para aplicar su programa aunque sea a base de tratos de mínimos, como el del DACA.

El presidente parece encantado con los demócratas y según ayudantes de la Casa Blanca, se disfrutaba de un ambiente jovial con risas frecuentes durante la cena del miércoles por la noche con Pelosi y Schumer después de lo cual Trump parecía muy contento. Según las mismas fuentes, se esperan más reuniones del presidente con los líderes demócratas.

La noticia provocó un huracán de críticas por parte del núcleo duro de la derecha y desde numerosos foros como Breitbart de la mano de Steve Bannon, otrora jefe de estrategia de la Casa Blanca, que salía con titulares como «Amnistía» (para los ilegales) y «Los demócratas cantan victoria mientras Trump se hunde en la DACA».

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