Las tropas turcas avanzan ya por el cantón kurdo de Afrín

Militares turcos preparan el avance terrestre por el cantón de Afrín tras cruzar la frontera siria. :: efe/
Militares turcos preparan el avance terrestre por el cantón de Afrín tras cruzar la frontera siria. :: efe

El objetivo de las autoridades de Ankara es establecer una zona de seguridad de al menos 30 kilómetros

MIKEL AYESTARAN JERUSALÉN.

Después de 48 horas de bombardeos de artillería y aviación, las tropas turcas cruzaron la frontera siria para combatir en el cantón kurdo de Afrín. La operación 'Rama de olivo' tiene el objetivo de «garantizar la estabilidad y seguridad fronteriza», según el Estado Mayor turco, lo que a nivel práctico se traduce en el deseo de las autoridades de Ankara de establecer una zona de seguridad de 30 kilómetros.

Mandos militares otomanos aseguraron que ya habrían logrado hacerse con el control de los primeros cinco kilómetros, pero las Unidades de Movilización Popular (YPG) negaron esta información. Los combates más fuertes se registraron en las localidades de Bilbile y Sharran, y los kurdos informaron de la pérdida de seis combatientes y de la destrucción de tres carros de combate enemigos. No hubo balance alguno por parte turca.

Las YPG son el brazo sirio del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y, pese a ser el mejor apoyo de EE UU en la lucha contra el yihadismo, son consideradas «grupo terrorista» por Turquía, que quiere alejarles lo máximo posible de su frontera.

Los estadounidenses no quieren enfrentarse a su socio en la OTAN y la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, se limitó a pedir a Ankara que actúe «con moderación y garantice que sus operaciones militares se mantengan limitadas en su alcance y duración, y a evitar de manera escrupulosa las víctimas civiles». El Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó a dieciocho el número de civiles muertos en estos primeros días de ofensiva, pero el canciller turco, Mevlut Cavusoglu, negó que se hubieran producido bajas entre la población civil.

Turquía avanza de la mano del Ejército Sirio Libre (ESL), que en 2011 nació como una fuerza opositora dispuesta a derrocar al presidente, Bashar el-Asad, pero que hora combate a las órdenes de Ankara. Uno de los responsables del grupo, el mayor Yasser Abdul Rahim, declaró a la agencia Reuters que son más de 25.000 hombres y que su objetivo es liberar las aldeas árabes que las YPG han ocupado en los últimos años. Respecto a la ciudad de Afrín, mayoritariamente kurda, esta misma fuente adelantó que «no tenemos interés alguno en entrar. Sólo vamos a cercarla para obligar a las milicias a salir».

Desde Irán pidieron a Turquía poner «fin de inmediato» a su operación en Siria porque «los grupos terroristas podrían verse reforzados en las zonas del norte y avivar de nuevo las llamas de la guerra y la destrucción en este país», según declaraciones del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Bahram Qassemi, al canal Press TV. Los iraníes, principales aliados regionales de El-Asad, consideran al ESL «organización terrorista».

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