Tiempo de transición en Cuba

Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel, en una sesión del Parlamento sobre las reformas económicas. :: alexandre grosbois / afp/
Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel, en una sesión del Parlamento sobre las reformas económicas. :: alexandre grosbois / afp

Raúl Castro dará el jueves un relevo generacional, que no político, a Miguel Díaz-Canel al frente del Gobierno

MILAGROS L. DE GUEREÑO CORRESPONSAL

la habana. Durante años, hablar de transición en Cuba era tabú. Pero la realidad siempre se impone. Cuando se celebraron las elecciones del 11 de marzo, de las que salieron los 605 diputados que el jueves nombrarán al nuevo presidente, el vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros y segundo secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), José Ramón Machado Ventura, y el titular de Cultura, Abel Prieto, coincidieron en utilizar ese término, transición, para definir el cambio generacional, que no político, que marcará formalmente la etapa en la que por primera vez en seis décadas un Castro Ruz no estará al frente del Gobierno, el PCC, y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

«Tenía que llegar un momento de una transición y, aunque nosotros estamos en transición desde el Primero de Enero (de 1959), esta es generacional, y ya se empieza a materializar», dijo Machado. Abel Prieto coincidía: «Esta especie de transición no traumática la llevan preparando Fidel y Raúl hace muchos años, poniendo en puestos clave a gente muy joven». Para el ex diplomático Carlos Alzugaray, el cambio tendrá «mucho más impacto de lo que se supone» y en el organigrama del poder habrá «nuevos actores que van a tomar cada vez mayor protagonismo».

Sin embargo, en las calles se cree que «nada» cambiará pues Raúl Castro deja la presidencia del Consejo de Estado y de Ministros, es decir, el Gobierno, pero se aprecia una salida a medias ya que se mantendría al frente del PCC hasta el próximo congreso de 2021. Y según la Constitución, el único partido legal es «la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado».

LA CLAVEPara la mayoría de los 11,2 millones de cubanos, la economía es el principal problema

La 'generación histórica'

De no renunciar a su escaño en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), Raúl Castro podría seguir como diputado hasta el 2023. Se desconoce si otras figuras de la llamada 'generación histórica', como Machado Ventura o el comandante Ramiro Valdés, lo secundarán en el paso a un lado en el Ejecutivo. Pero todos son diputados y elegibles para los 31 cargos del Consejo de Estado. Según el historiador Julio César Guanche, «habrá una presencia de personas con un alto nivel simbólico (en la ANPP) que serían una suerte de poder dentro de la misma, aunque no lleguen a ocupar cargos representativos».

Para la mayoría de los 11,2 millones de cubanos, el problema principal es económico. Las ayudas oficiales -las subvenciones, menguantes, los alimentos en la libreta de abastecimiento racionado, los precios bajos de agua, luz, teléfono y los gratuitos de educación y salud-son insuficientes. Cada cual se las arregla como puede individualmente para mejorar sus ingresos.

Es uno de los retos que asumirá el próximo presidente, que, si no hay sorpresas y se mantiene la línea institucional por la que tanto ha abogado el general Castro será el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, ingeniero de 57 años. Su valía ha sido proclamada por el hermano menor de Fidel Castro. Nació después del triunfo de la revolución que dio origen al castrismo. Comenzó su militancia muy joven y escaló posiciones desde la base. Fue delegado municipal y provincial antes de ser nombrado ministro de Educación, un cargo modesto pero decisivo que lo colocó en La Habana y en el Buró Político. Y podría ser el primer civil en comandar las Fuerzas Armadas.

¿Una mujer de número dos?

Respecto a quién ocupará la posición de segundo hay varias quinielas y ninguna certeza. De hecho, lectores del diario 'Granma' pedían conocer entre quiénes se votaría. Una teoría, quizá trasnochada, es que podrían dejar a Ramiro Valdés o a Machado Ventura para que la 'vieja guardia' mantenga el 'peso moral' en el Gabinete. En mayor consonancia con el tiempo de cambios, ha tomado peso los últimos días que asumiría la primera vicepresidencia, y con ella las funciones presidenciales en caso de ausencia, enfermedad o muerte del jefe del Estado, la vicepresidenta del Gobierno y primera secretaria del PCC en La Habana, Mercedes López Acea, de 53 años y parte del 53% de mujeres en la ANPP. Otro nombre que suena, incluso para la presidencia, es el del canciller, Bruno Rodríguez.

La gran certeza es que el próximo presidente tendrá retos importantes como mejorar la economía y concretar la reunificación monetaria -unificar los siete tipos de cambios que se usan en la isla-. Y eso que no se pueden negar los cambios introducidos por Raúl Castro desde que en 2008 asumió oficialmente el mando. Alojarse en hoteles reservados al turismo internacional, contratar líneas de teléfonos -ya suman 5 millones-, comprar y vender coches y viviendas, tener negocios privados -más de 500.000 cubanos-, y la eliminación del permiso de salida para viajar al extranjero, entre otras medidas migratorias.

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