Theresa May no sabe qué votaría en un nuevo referéndum sobre la UE

Theresa May sale del 10 de Downing Street. :: afp

Responde en una entrevista que «el actual contexto es diferente» y no se compromete a desvelar su decisión

ÍÑIGO GURRUCHAGA CORRESPONSAL LONDRES.

El liderazgo de Theresa May es de nuevo cuestionado, después de que la primera ministra fuese incapaz, en la tarde del lunes, de responder en una entrevista qué votaría ahora en un referéndum sobre la permanencia o la marcha de la UE. May votó por el 'in' en 2016, pero desde entonces ha guiado al país con la promesa de un Reino Unido global y esplendoroso tras el 'Brexit'.

El entrevistador en la radio LBC, Iain Dale, le preguntó qué votaría hoy en una consulta con la misma pregunta: «Voté en favor de la permanencia por buenas razones en aquel momento, pero las circunstancias cambian», respondió. «Me estás preguntando cómo votaría ahora en un contexto diferente, un contexto internacional diferente, un contexto económico diferente».

Dale insistió. «Podría decir aquí sentada, 'Oh, votaría por la permanencia, o por la marcha', solamente para darte una respuesta. Pero estoy siendo abierta y honesta contigo. La última vez analicé todas las cosas y llegué a una conclusión, y ahora haría exactamente lo mismo», dijo May. En 2016 había sido durante cinco años ministra de Interior, pero el Gobierno ha publicado cientos de páginas sobre el 'brexit' y como primera ministra tiene la mejor información posible.

Nigel Farage, líder de la eurofobia británica, reaccionó disgustado ante las ambigüedades de May. Más grave para ella es que esas palabras, que denotan falta de convencimiento sobre los beneficios del 'brexit', llegan un día después de defraudar a los diputados euroescépticos de su partido, a los que confirmó que las decisiones del Tribunal de Justicia de la UE seguirán siendo relevantes durante el período de transición de dos años, que quiere acordar tras marzo de 2019.

En la misma entrevista, se negó tres veces a confirmar que los ciudadanos de la UE que residen en la actualidad en Reino Unido podrán permanecer, si no hay acuerdo en las negociaciones sobre el 'brexit'. Es una posición más reservada que la de partidarios del 'brexit' limpio, como Boris Johnson o Jacob Rees-Mogg, nítidos sobre la permanencia de residentes europeos en Reino Unido con los derechos de ciudadanos británicos.

Temor a una larga transición

La ambigüedad de May preocupa a los 'brexiteers' porque temen que, junto al ministro de Hacienda, Philip Hammond y otros miembros del Gabinete, pretenden que la transición se extienda por un tiempo indefinido. La diputada laborista Heidi Alexander la acusó ayer en los Comunes de estar «asustada» de sus diputados radicales. May se puso briosa en pie, tiró sobre la mesa los papeles que tenía en la mano y replicó: «¡No puede estar más equivocada!».

Pero sus papeles estuvieron a punto de caer de la mesa parlamentaria y se apresuró para evitarlo. Ni la rabia le sale redonda a la líder británica y la cadena de actos públicos de incompetencia abona la emergencia de maniobras de acoso. Estos últimos errores quizás acercan el inicio de una operación seria para derribarla.

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