Surge un «eje» antiinmigración en la UE

Merkel, ayer durante su participación en un foro para la integración de los extranjeros en Alemania. /  K. N. / AFP
Merkel, ayer durante su participación en un foro para la integración de los extranjeros en Alemania. / K. N. / AFP

Los ministros de Interior de Austria, Italia y Alemania se unen contra los refugiados en una alianza que evoca el pasado fascista

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

El canciller federal austríaco, Sebastian Kurz, anunció ayer en Berlín la creación de un «eje de voluntarios» formado por los titulares de Interior de su país, Italia y Alemania para la lucha contra la migración ilegal y la llegada descontrolada de refugiados a Europa. Un tripartito cuyo nombre recuerda inevitablemente al pasado nazi y fascista de las tres naciones.

La alianza estará constituida por políticos sumamente polémicos como Matteo Salvini, presidente de la xenófoba Liga italiana; Herbert Kickl, del ultranacionalista Partido Liberal Austríaco (FPOE), fundado en la posguerra por oficiales de las SS, y el alemán Horst Seehofer, líder de la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera, que preconiza una política de mano dura y fronteras cerradas para evitar que más fugitivos del Tercer Mundo, ya sean refugiados de guerra o gente que huye de la miseria en sus países, puedan beneficiarse del Estado de bienestar de la UE.

«Lo llevaremos adelante juntos», afirmó Seehofer en la rueda de prensa con Kurz, quien celebró que la ruta de los Balcanes se «cerrara con éxito» en 2016, pero advirtió de los nuevos desarrollos en la llamada ruta albanesa. «Es importante no esperar a que se produzca la catástrofe y reaccionar a tiempo», afirmó el joven jefe de Gobierno de la república alpina, que aseguró trabajar estrechamente con el Ejecutivo de Tirana en la lucha contra la inmigración ilegal en la frontera albanesa.

LA FRASEImpulsa centro de acogida para «ofrecer protección a refugiados, pero nada de una vida mejor en Europa»

«En interés propio debe haber un control más fuerte antes de que las cifras aumenten», dijo Kurz. Sin embargo, no hizo mención de los planes de Viena y un reducido grupo de socios europeos para crear y financiar centros de acogida de refugiados en países que no sean miembros de la UE, entre los que podría encontrarse la propia Albania. Los planes son todavía «muy confidenciales», había declarado Kurz anteriormente en una entrevista con la televisión pública austríaca ORF. «Existen esfuerzos para crear centros de acogida fuera de Europa donde se pueda alojar a los refugiados, ofrecerles protección, pero a la vez nada de una vida mejor en Centroeuropa», había dicho el canciller federal del país alpino.

Sebastian Kurz subrayó que el eje que formarán Viena, Berlín y Roma es «absolutamente oportuno» para contribuir a continuar reduciendo la inmigración ilegal a Europa. Comentó que existe un «amplio grupo de países» que exige «garantizar que seamos nosotros en Europa los que decidimos quién viene y no los traficantes de personas», en referencia a otros Estados de políticas severas en materia de migración como los del llamado Grupo de Visegrado, formado por Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia.

Propuestas coincidentes

El titular germano de Interior, por su parte, destacó la coincidencia de los planteamientos de Kurz con su plan maestro para hacer frente a la migración, cuya presentación suspendió este lunes ante el rechazo del mismo por parte de la canciller federal alemana, Angela Merkel, quien reclama una respuesta europea al problema de los refugiados. La mandataria descarta actuaciones unilaterales y no consensuadas por parte de los miembros de la UE.

Seehofer ha sumado con Kurz a un importante aliado en su enfrentamiento con Merkel por la definición y control de la política de refugiados y migración en Alemania. Para los observadores políticos el encuentro entre ambos en Berlín supone una afrenta para la jefa del Gobierno germano, que a la vez inauguraba una cumbre nacional sobre integración a la que el líder bávaro decidió no acudir. Es la primera vez que un ministro del Interior germano no participa en la cita obligada, toda vez que su oficina juega un papel relevante en esa cuestión.

Medios como el 'Frankfurter Allgemeine' señalaban en su edición digital que la grieta entre Merkel y Seehofer se convirtió ayer en «la fosa de las Marianas». Pese a todo, el presidente de la CSU -formación socialcristiana bávara hermanada con la CDU de la canciller y socia de la gran coalición gubernamental- expresó su deseo de resolver sus diferencias con la mandataria. No obstante, la líder conservadora ha insistido en que no asumirá compromiso alguno hasta que la Unión Europea aborde el espinoso tema de los refugiados y la migración ilegal en su cumbre a finales de mes en Bruselas.

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