Solo cuatro de cada diez surcoreanos apoya el deshielo olímpico con el Norte

ZIGOR ALDAMA SHANGHÁI.

No todos en Corea del Sur comparten el entusiasmo que ha provocado en el mundo la decisión de que su país desfile junto a Corea del Norte bajo una bandera única en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en la localidad surcoreana de PyeongChang. De hecho, una encuesta de Realmeter concluyó ayer que solo un 40% de los ciudadanos de la Corea capitalista está a favor del acuerdo al que llegaron el miércoles los representantes de los dos países de la península. Un 49% apoyaría el desfile conjunto si cada país lo hiciese con su enseña nacional.

Lógicamente, el entusiasmo ante el deshielo que protagonizan ambos territorios aumenta de forma inversamente proporcional a la edad de los encuestados. Los más mayores, que tienen más cercana la Guerra de Corea (1950-53), son los que más se oponen, mientras que los veinteañeros son los que más aplauden el acuerdo: un 66% quiere ver a los atletas de ambas nacionalidades unidos por la enseña que recoge sobre fondo blanco un mapa azul de la península, sin la frontera que recorre el paralelo 38.

La excepción en este último grupo la protagonizan las deportistas del equipo nacional de hockey femenino, que tendrá que integrar en su seno a sus homólogas norcoreanas para competir juntas. Ayer fue su entrenadora, Sarah Murray, quien hizo públicas las reticencias del equipo en una conferencia de prensa. A pesar de que tanto el primer ministro, Lee Nak-yon, como el ministro de Deportes, Do Jong-hwan, han asegurado que sumar algunas jugadoras norcoreanas no afectará al rendimiento del conjunto, alegando que el hockey se juega con numerosos cambios, Murray sentenció que «las jugadoras surcoreanas saldrán perdiendo».

«Es muy duro para ellas, porque se han ganado su puesto a pulso y creen que merecen acudir a los Juegos. Si ahora sumamos más miembros, nuestras atletas se verán afectadas», dijo Murray.

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