Seehofer presenta su plan contra los refugiados

J. C. BARRENA BERLÍN.

Con cuatro semanas de retraso, el titular alemán de Interior y líder de los socialcristianos bávaros (CSU), Horst Seehofer, presentó ayer en Berlín su 'Plan maestro sobre migración', origen de la crisis que estuvo a punto de provocar un cisma en los conservadores germanos y de reventar la gran coalición de gobierno con los socialdemócratas (SPD). Pese al acuerdo alcanzado la semana pasada con estos últimos y sus hermanos mayores cristianodemócratas (CDU) de la canciller, Angela Merkel, para acabar con la amenaza de ruptura, Seehofer insistió en hablar de «centros de tránsito» al referirse a los locales en los que serán retenidos los peticionarios de asilo que intenten entrar al país tras ser registrados en otro Estado de la UE.

El plan de Seehofer anuncia un «nuevo régimen fronterizo» en los límites entre Alemania y Austria y la apertura de centros, desde los que los peticionarios de asilo rechazados «serán devueltos a los países competentes» en un plazo de 48 horas. Para contentar al SPD, Seehofer había hablado de «centros de transferencia» tras el acuerdo de los tres partidos. Aun así, ayer subrayó que la redacción de los 63 puntos del documento es «responsabilidad propia» y reconoció que no se trata de un plan de la alianza gubernamental.

«Si lo calificaría de plan de la coalición, el SPD lo criticaría con razón», dijo Seehofer, y admitió que Merkel respalda «al menos 62 puntos y medio». Tras el retraso en su presentación por la crisis con la canciller, el político subrayó que «es tiempo ya» de llevar a la práctica su propuesta. La iniciativa se basa en la convicción de que Alemania «solo puede asumir su responsabilidad hacia el exterior si conserva su cohesión interior».

Acuerdos

«Ningún país del mundo puede recibir refugiados ilimitadamente», dice el plan de Seehofer. Este mes de julio espera tener claro con qué países de la UE podrá suscribir acuerdos para devolver migrantes, aunque espera «difíciles conversaciones». Por ello advirtió de que «cuanto menos esté dispuesta Europa a colaborar, mayor será la importancia de medidas de carácter nacional». El texto contempla también limitar prestaciones sociales a refugiados, sanciones para peticionarios de asilo que no colaboren con las autoridades y medidas para acelerar la deportación de quienes sean rechazados.

Aun así, una buena parte de las medidas solo podrán ser efectivas con la colaboración de otros países. El Gobierno italiano se niega a aceptar la devolución de refugiados aunque se hubiesen registrado en su territorio. Y en el norte de África no hay ningún país dispuesto a tolerar centros de acogida.

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