Schulz vende caro un posible acuerdo de gobierno con Merkel

El presidente del SPD negociará «sin líneas rojas» pero con un amplio catálogo de exigencias que complica la firma de la 'gran coalición'

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Los socialdemócratas alemanes (SPD) clausuraron ayer su asamblea de tres días con el objetivo de reunirse de nuevo en el espacio de un mes y al término de los sondeos con los conservadores para estudiar la posibilidad de reeditar una gran coalición, tolerar un gobierno de minoría o condenar al país a unas nuevas elecciones. El procedimiento de sistemáticas consultas con sus delegados y bases por parte del SPD augura unas largas y complicadas conversaciones con los partidos de la Unión, los cristianodemócratras y socialcristianos bávaros (CDU/CSU) que lidera Angela Merkel.

Los sondeos que comenzarán este miércoles entre CDU/CSU y SPD solo son el comienzo y únicamente se verán seguidos de unas negociaciones concretas si su resultado es positivo y ese congreso de enero autoriza a la delegación socialdemócrata pasar a mayores con los conservadores. Ante lo largo y lento del proceso, los observadores políticos en Berlín no descartan que haya que esperar hasta bien entrada la primavera para contar con un gobierno estable en Alemania.

A las primeras conversaciones de «final abierto» y sin un «automatismo» que conduzca a una gran coalición, como dejó claro en la primera jornada del congreso su presidente, Martin Schulz, el SPD acudirá sin «líneas rojas», pero con un catálogo de exigencias que complicará el diálogo y el acuerdo con los partidos que dirige la canciller. Exigencias como una ofensiva educativa con la eliminación de toda tasa de estudio desde la guardería a la universidad, una reforma de las pensiones que contemple jubilaciones solidarias para evitar la pobreza en la tercera edad o inversiones masivas en el área digital, carreteras y vivienda pública. EL SPD reclama una reforma radical del sistema sanitario para acabar con la atención médica por clases, la equiparación salarial de hombres y mujeres, la introducción de ayudas financieras por la atención de enfermos crónicos y ancianos en casa o el derecho a la recuperación automática del pleno empleo tras trabajar a tiempo parcial para atender a hijos menores.

No todo queda ahí. Para llegar a un acuerdo con los conservadores, los socialdemócratas plantean la aprobación de una moderna ley de inmigración que permita la llegada controlada de mano de obra cualificada desde fuera de la UE, medidas suplementarias para facilitar la integración de los refugiados y acabar con la suspensión del derecho de reunificación familiar para asilados políticos, una reclamación esta última que choca frontalmentre con los planteamientos de la Unión, sobre todo con los bávaros de la CSU. El SPD resplada también las iniciativas del presidente francés para la reforma de la UE con el objetivo último de avanzar hacia unos Estados Unidos de Europa, según propuso Martin Schulz, quien planteó incluso el año 2025 como fecha para lograr ese objetivo.

«No estamos obligados a gobernar», afirmó el presidente del SPD en su última intervención ante los 600 delegados del partido, dejando claro que serán los conservadores quienes deben ceder si desean su apoyo para lograr un ejecutivo de mayoría y que Merkel pueda gobernar su cuarta legislatura consecutiva con un gabinete estable.

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