Schulz cede, pero consultará a las bases la formación de una coalición con Merkel

El líder socialista alemán acepta iniciar las negociaciones con la coalición conservadora de la canciller

JUAN CARLOS BARRENA B ERLÍN.

Al final se impuso la razón de Estado y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) ha abandonado su rechazo categórico a implicarse en un nuevo ejecutivo para aceptar la posibilidad de una reedición de la 'gran coalición' con los conservadores, en la que ha gobernado como socio menor en la legislatura pasada. Tras su entrevista el jueves con el presidente Frank-Walter Steinmeier, el líder del SPD, Martin Schulz, se avino ayer a iniciar contactos con la Unión de cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU) que lidera la canciller federal, Angela Merkel. Eso sí, condicionó todo posible acuerdo para formar una nueva 'grosse koalition' -la 'GroKo' que tanto disgusta a los socialdemócratas y que tan cara pagaron en las urnas- a una consulta directa a las bases del partido.

Schulz calificó de «dramático» el ruego de Steinmeier, antiguo ministro de Exteriores y afiliado 'durmiente' del SPD, de que se siente a negociar con los conservadores. «Y a este no podemos negarnos. En el caso de que conduzcan de alguna manera a nuestra participación en la formación de gobierno, serán los miembros del SPD quienes voten al respecto», señaló el líder del partido.

Tras el fracaso el pasado domingo de los contactos previos entre la Unión, los liberales (FDP) y Los Verdes para formar una inédita coalición de gobierno, la presión sobre el SPD, también desde sectores empresariales y sindicales, había aumentado de tal manera esta semana para que se implicara en la configuración de un nuevo ejecutivo que los socialdemócratas se han visto obligados a aparcar sus aspiraciones de liderar la oposición parlamentaria en el Bundestag.

Sin 'automatismos'

Tras una reunión con la ejecutiva de su partido que comenzó el jueves por la tarde y se prolongó hasta la madrugada de ayer, Schulz anunció que se discutirá una reedición de la 'GroKo', pero también el posible respaldo a un gobierno de minoría dirigido por Merkel. «No existe automatismo alguno en una u otra dirección», advirtió el presidente del SPD, quien subrayó que su formación es consciente de la responsabilidad que tiene ante Alemania y Europa. Poco antes el jefe del Estado anunció que había invitado a celebrar la semana próxima una reunión conjunta en su despacho del palacio de Bellevue a los presidentes de CDU, CSU y SPD, Angela Merkel, Horst Seehofer y Martin Schulz, respectivamente.

Este último constató que la Unión, los liberales y los verdes habían «fracasado escandalosamente» en el intento de formar un ejecutivo conjunto, lo que ha conducido a Alemania a una situación muy complicada, y aseguró que el SPD en ningún momento se ha planteado obstaculizar el diseño de un nuevo gobierno. «Siempre ha estado claro que nosotros no asumiremos en el Bundestag una posición de bloqueo por el simple bloqueo. Nosotros no nos planteamos un comportamiento así y eso es lo que nos diferencia de otros partidos», afirmó el líder socialdemócrata. El SPD acaba así con una semana de histórica histeria en Alemania y por temor a la falta de un gobierno estable durante un tiempo indefinido o incluso a la celebración de nuevas elecciones, una alternativa rechazada de plano por todas las formaciones políticas. Schulz y los socialdemócratas son conscientes de que hay algo peor que una reedición de la 'GroKo': dar la impresión de que eluden su responsabilidad política. Y recuperan de esa manera la máxima de su legendario líder y antiguo canciller federal Willy Brandt de que hay que servir «primero al país y luego al partido».

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