Sanciones a Rusia a prueba de Trump

El Congreso de EE UU aprueba nuevos castigos a Moscú que contarán con tan amplio apoyo que sería imposible un veto del presidente

R. C. WASHINGTON.

El Congreso estadounidense llegó durante el fin de semana a un acuerdo de principio para votar nuevas sanciones contra Rusia, Irán y Corea del Norte, una iniciativa a la que se había resistido Donald Trump aunque la Casa Blanca anuncia ahora que el presidente la apoyará. El Senado adoptó casi por unanimidad el 15 de junio una propuesta de ley de sanciones contra Rusia y contra Irán, pero el texto estaba bloqueado desde entonces en la Cámara de Representantes, donde las negociaciones finalmente llegaron a buen término el sábado.

La Cámara votará el martes una ley sancionando no sólo a Rusia, especialmente por su presunta injerencia en la campaña presidencial estadounidense y la anexión de Crimea, y a Irán, sino también a Corea del Norte por sus recientes lanzamientos de misiles balísticos. El texto era objeto de resistencia por parte de la Casa Blanca porque pretende atar las manos de Donald Trump para impedirle, eventualmente, levantar las sanciones existentes contra Moscú.

El presidente, sospechoso de albergar simpatías por Vladímir Putin, sería entonces puesto de facto bajo la vigilancia del Congreso. Ante el cuasi-consenso del legislativo, controlado por el partido Republicano, la Casa Blanca informó ayer del respaldo de Trump. «Apoyamos la legislación actual y seguiremos trabajado con la Cámara de Representantes y el Senado para imponer sanciones severas contra Rusia hasta que la situación en Ucrania se resuelva plenamente», declaró la portavoz, Sarah Sanders, a la cadena ABC.

«Todavía no ha tomado la decisión de firmar o no la ley», dice el nuevo director de Comunicación

Sin embargo el nuevo director de Comunicación, Anthony Scaramucci, no fue tan categórico en otra cadena ni indicó claramente si Trump promulgaría la medida en caso de que sea adoptada finalmente. «Todavía no ha tomado la decisión de firmar o no la ley», dijo a CNN. Aunque el presidente se opusiera, el Congreso podría vencer su veto con una mayoría de dos tercios. «Si usa su veto, lo venceremos», aseguró el senador Ben Cardin en Fox, convencido de que la ley saldrá adelante por una amplia mayoría. Una vez adoptada por la Cámara, el Senado volverá a votar, sin duda antes de las vacaciones de mediados de agosto.

En Europa, esta iniciativa unilateral del legislativo estadounidense genera inquietud. Un portavoz de la Comisión Europea señaló que la ley en preparación «estaba principalmente motivada por consideraciones internas». «Las sanciones funcionan mejor cuando están coordinadas», como venía ocurriendo hasta la llegada de Trump a la presidencia. La Unión Europea teme que las nuevas sanciones estadounidenses tengan «consecuencias no deseadas». Y Berlín ya protestó contra la inclusión, en el proyecto inicial, de medidas contra el proyecto de gasoducto Nord Stream 2, que une Rusia con Alemania pasando por el mar Báltico. El jefe de la mayoría republicana en la Cámara baja, Kevin McCarthy, se dijo sensible a estas inquietudes al indicar que el texto mantendría «el acceso de nuestros aliados europeos a recursos energéticos importantes en el exterior de Rusia».

El embajador de Rusia en Washington, Serguéi Kislyak, figura central en la investigación sobre la injerencia rusa en las pasadas elecciones en EE UU, regresa a Moscú tras casi una década como enviado diplomático, informó la Embajada. Kislyak, que dirigía la legación desde 2008, «concluyó su misión» en la capital estadounidense el sábado.

«Hasta la llegada de su sucesor, Denis V. Gonchar, ministro consejero y 'número dos' de la Embajada, será el encargado de negocios interino», señala el breve mensaje. Al diplomático se le considera una figura clave en las redes de espionaje ruso y su marcha era previsible.

de junio: El Senado ya cerró un acuerdo de sanciones, que quedó bloqueado en la Cámara de Representantes hasta ahora.

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